La Western Writers of América ha confeccionado la lista de los 100 mejores westerns de la historia. Una lista tan subjetiva como cualquier otra. realmente, cais todas las películas que la componen son fabulosas (si exceptuamos algunas menudencias como Bailando con lobos u Open range), aunque me choca bastante que aparezcan en ella títulos como The last picture show que, pese a su calidad, no creo que nadie en su snao juicio pueda considerarlos westerns.
Los tres primeros puestos están ocupados por tes filmes inapelables, Raíces profundas, Solo ante el peligro y Centauros del desierto. Lo que ocurre es que me parece una elección demasiado canónina. Los tres son westerns de qualite, en los que prima lo artístico sobre lo popular, y eso es algo que me tira un poco para atrás.
Por eso, y porque no tengo nada mejor que hacer a esta hora de la mañana. Aquí va la lista con mis cinco westerns preferidos:
1. Las aventuras de Jeremias Johnson (Sydney Pollack, 1972). Creo que puedo afirmar que es mi pelicula preferida de todos los tiempos. Robert Redford interpreta a un desertor del ejército que se va a vivir a las montañas rocosas y se convierte en un experimentado cazador. Forma una especie de familia disfuncional adoptando a un niño autista superviviente de una matanza y casándose con una india que no habla su idioma, y se convierte en una leyenda peleando con los pies negros.
2. La venganza de Ulzana (Robert Aldrich, 1972). Tiene una trama mínima. Un grupo de apaches escapa de la reserva en la que estaban confinados e inician una sangrienta razzia, mientras son perseguidos por un destacamento militar. Se la recuerda especialmente por sus sangrientas y violentas escenas, pero su gran mérito es su tono seco, polvoriento, de un realismo casi doloroso. Y un guión plagado de frases memorables. “Ya lo dijo el general Sheridad, si fuera propietario del infierno y de Arizona, viviría en el infierno y alquilaría Arizona’. “Pero señor, eso lo dijo de Texas”. “Puede ser, pero seguro que estaba pensando en Arizona”.
3. Murieron con las botas puestas (Raoul Walsh, 1941). ¿Existe aún alguien que no la haya visto? Esta biografía del general Custer se disfruta del principio al final.
4. El Dorado (Howard Hawks, 1966). Una especie de remake de Río Bravo pero mejor aun (si eso es posible), con John Wayne y Robert Mitchun como antihérores envejecidos. Humor, acción y exaltación de la amistad por encima de cualquier otra cosa.
5. Los profesionales (Richard Brooks, 1966). Burt Lancaster, Lee marvin, Robert Ryan y Woody Stroode son cuatro mercenarios contratados en 1913 para ir a México a liberar a una mujer supuestamente secuestrada por un bandolero. Es difícil encontrar un filme de acción tan magnífico que a la vez resulta ser una de las mejores reflexiones que el cine americano ha realizado sobre su politica intervencionista. Y si hablábamos de diálogos memorables esta tampoco se queda corta. Para muestra; “Es usted un bastardo”. “Puede ser. Pero en mi caso solo es un problema de nacimiento. En cambio, usted se ha hecho a sí mismo”.
Estos son los míos. Por supuesto, estoy esperando los vuestros.