Se abre la veda (I): la caza y la política
March 11, 2009
Después del futbol, la caza es el segundo ‘deporte’ con más personas federadas en España. Una pasión en la que se mezclan la naturaleza, la pólvora y las intrigas del poder.
El escritor Miguel Delibes, gran aficionado a salir al campo con su escopeta, dijo en cierta ocasión que: “A falta de heráldica, muchos poderosos se lanzan al monte a completar su carrera a golpe de talonario”. Se refería a las cantidades astronómicas (se dice que en el coto El Palomar de Albacete, te clavan 30.000 e por cada ciervo abatido) que algunos pagan para poder matar un corzo o una cabra hispánica.
Pese a ello, parece que muchos pagan el precio a gusto y no solo por el mero placer “deportivo”, sino por tener la oportunidad de codearse con algunas de las personas más influyentes del país.
Todos recordamos al pobre Sazatornil en La escopeta nacional de Berlanga, pagando una cacería durante los estertores del franquismo, para colocarle los retretes de su fábrica al ministro de turno. Pero las cosas no han cambiado mucho. Así, durante sus años de éxito, Mario Conde compró el coto de la finca La Salceda en Toledo, dicen que para poder acceder a esa “aristocracia de la escopeta”. Porque entrar en ese selecto grupo permite relacionarse hasta con presidentes de los EE.UU, como el primer George Bush, quien venía a nuestro país a cazar urogayos en el coto de Los Llanos.
Fuera de España, también se da esa atracción de muchos financieros y políticos por el llamado “arte cinegético”. Como la gobernadora de Alaska Sarah Palin, quien en 2007 autorizó la caza de lobos y osos polares desde el aire. Ella misma mató algún plantígrado desde un helicóptero.
Pero que nadie se engañe. No se libran los poderosos de ninguna ideología. Porque, como sentenció otro notable cazador, el miembro de Izquierda Unida Antonio Romero: “La caza no es solo de derechas”. Cierto, y seguro que a un muflón abatido a tiros le importaría un bledo el color político de quien apretó el gatillo.
Escrito en: El hombre desactualizado

Que cosa tan horrible la caza, debería prohibirse, ¡que culpa tienen los animales ! estan aquí en la tierra como nosotros y tienen derecho a su espacio vital y su vida, deberian respetarlos. La caza no tiene sentido en la actualidad. El cazador actual es insensible, un ser capaz de lo peor.
Comentario por bufalo — July 28, 2009 @ 1:25 am