Relaciones hispanochinas I: John Liu
Tras las olimpiadas de 2008, China ya está un poco más cerca de nuestro imaginario popular. Por eso creo que es el momento apropiado para iniciar una nueva serie sobre aspectos desconocidos de dicho pais. Pero tranquilos, que no voy a hablar de la represión, ni del Tibet… Voy a centrarme en aquellos acontecimientos y personajes que han servido para estrechar lazos entre España y China.
Y voy a comenzar la serie glosando la figura de John Liu, un personaje que en un pais como el nuestro (que sido capaz de elevar a los altares de la fama a seres como Pozi, Arlequín o Paco Porras), debería ser reverenciado en todos los altares catódicos.
John Liu fue uno de los numerosos clones de Bruce Lee que surgieron a finales de los años 70, tratando de rentabilizar sus habilidades apra las artes marciales en títulos en los que imitaba a la estrella de Hong Kong. Pero cuando la fiebre de la bruceexploitation comenzó a amainar en Asia, el amigo Liu se dijo: ¿donde puedo encontrar un lugar con un público poco exigente y una industria inexistente en la que yo pueda seguir rentabilizando mis habilidades para dar patadas? Pues está claro, en España.
Así que a principios d elos 80 John Liu se instaló en la costa catalana. Si le hubiera dado por abrir un todo a cien hoy le consideraríamos un visionario y había ganado algún premio al empresario emprendedor. Pero le dio por otros asuntos y acabó como acabó. Pero no adelantemos acontecimientos.
En 1984, Liu facturó en nuestro pais la “obra maestra ” de su carrera, una cosa titulada Made in China que está considerada una de las peores películas de todos los tiempos. Dirigida y protagonizada por él mismo, acompañado por Mirta Miller, Blanca Estrada y Victor Israel (el star system patrio de la época), cuenta la historia de un experto karateca reclutado por la CIA y enviado a una base secreta en Zaire para seguir un entrenamiento especial. Resulta gracioso que siendo una película ambientada en África no salga ni un solo negro, por no decir que en una escena callejera se ve una tienda con un rótulo que dice clarisimamente “Carnissería María”. ¿En Zaire hablan catalá?
Semejante truño cinematográfico fue un fracaso de tomo y lomo, pero como mezclaba descaradamente las artes marciales con el erotismo light, se volvió a estrenar conel título cambiado y rebautizada como Kung Fu contra Emmanuel. Y, vaya por Dios, esta vez si que tuvo cierto éxito.
Por semejante despropósito, John Liu ya debería figurar en el parnaso de nuestras glorias nacionales adoptivas pero es que hubo más, mucho más. Al parecer fue novio de la guapa y simpática Mónica Pont. Antes, claro está, de acabar en prisión por un delito relacionado con la trata de blancas. Parece ser que el amigo Liu, al que por algo en Barcelona le llamaban Juanito Lios, contrataba chicas menores de edad para hacer presentaciones artísticas en ciudades asiaticas, tras las que se escondían asuntos más turbios.
Si mis informaciones no me fallan, Liu ya cumplió su condena. Pero, disgustado con el trato que le dimos (oh, ingratos) dejó nuestro país y creo que anda por Hong Kong. Liu, machote, vuelve. Te necesitamos para rodar Made in China 2 o almenos para que Santiago Segura te de un papelito en Torrente 4.
4 comentarios Agosto 26, 2008
