Matrimonios de ultratumba
Hay uniones que ni la muerte puede separar. En algunas poblaciones rurales de China se practicaba una tradición milenaria llamada minghun según la cual, si un joven moría soltero, sus padres podían comprar a una doncella, sacrificarla y enterrarla junto al cadáver de su vástago para que se convirtiera en su esposa del más allá. Evidentemente, semejante costumbre fue desterrada a finales del siglo XIX.
O eso dicen, porque la policía china detuvo hace unas semanas a una banda de criminales que se dedicaban a facilitar “novias cadáver” a familias de campesinos adinerados que habían perdido a alguno de sus hijos. Al igual que Burke y Hare, aquellos ladrones de tumbas ingleses que asesinaban mendigos y borrachos para surtir de cadáveres a los estudiantes de medicina, estos delincuentes orientales descubrieron que era mucho más sencillo asesinar chicas indefensas que robar cuerpos de doncellas recién fallecidas de los cementerios, ya que estaban demasiado vigilados.
En total, los criminales llegaron a asesinar a siete prostitutas para convertirlas en otras tantas esposas de ultratumba. La noticia es atroz, pero como argumento para una historia de ficción me parece mucho más jugosa que la de La novia cadáver. Venga Tim, a ver si para la próxima vez te pones las pilas.
7 comentarios Mayo 18, 2007
