Noviembre 19, 2008

Epigenética

Del ADN al ARN,y del ARN a las proteínas: éste era el flujo de información dentro de las células, según el modelo canónico de funcionamiento del genoma. Pero según se van conociendo más detalles sobre el funcionamiento interno de los mecanismos de la herencia y, sobre todo, del desarrollo, las cosas se complican. Y lo que parecía una flecha unívoca de información, del ADN hacia las proteínas (y jamás al revés), ha resultado ser mucho más complejo. Y con vías de retorno. El control de la expresión de los genes en tiempo y lugar es la clave del desarrollo; la conversión de una única célula no diferenciada (el huevo fecundado) en los billones de células altamente especializadas que conforman un animal o una planta completos. Y este control de la expresión génica juegan un papel primordial cambios temporales del ADN que están ‘por encima’ de la genética: de ahí ‘epigenética‘. Un ejemplo típico es la inactivación temporal de genes por metilación del nucleótido citosina, metilación que está controlada por enzimas, que son proteínas: cuando esto ocurre una proteína está bloqueando un gen, por lo que hay flujo de información ‘hacia arriba’, algo imposible en el modelo clásico. Otro mecanismo es la posibiliad d quedeterminados fragmentos de ARN funcionen como enzimas, modificando proteínas o incluso otros ácidos nucleicos, y controlando así su expresión.El campo es complejo, y las consecuencias grandes. Porque los mecanismos epigenéticos modifican sustancialmente nuestra comprensión de cómo funcionan enfermedades como el cáncer (una avería del sistema de control del crecimiento), e influyen incluso sobre los mecanismos de la evolución, ya que los cambios posibles en el genoma podrían estar constreñidos por sistemas epigenéticos de regulación. Lo que ocurre es que apenas estamos empezando a saber. Y lo que sabemos no es fácil de comprender; como ilustra esta ambiciosa infografía de The New York Times sobre la epigenética del segundo par de cromosomas más pequeño del cariotipo humano, el 22. Complejo y apasionante tema que dominará la investigación futura sobre herencia. Y es que la naturaleza nos sigue proporcionando sorpresas.

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Es una de las mentes más reconocidas de la Internet hispana. Cómo biólogo empezó estudiando el pasado en Atapuerca, pero pronto se dejó atrapar por la economía. Ahora escribe sobre las cosas aún no nacidas del universo futuro. La barra de bookmarks de su navegador debería cotizar en bolsa.