Archivo de Octubre, 2008
Octubre 28, 2008
Si la crisis económica que nos acecha tiene un culpable, ése es la globalización, que ha hecho que diferentes crisis inmobiliarias, hipotecarias y financieras de distintos paÃses se contagien y acaben convirtiéndose en un enorme tsunami de desconfianza y caos en todos los mercados financieros del mundo. Las instituciones multinacionales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o el mismÃsimo Banco Central Europeo, por su parte, se han mostrado incapaces de prevenir, evitar o siquiera mitigar el problema. La Unión Europea se las ha visto y se las ha deseado para evitar que las respuestas proteccionistas de algunos de sus paÃses constituyentes desestabilizasen a sus vecinos. Y si las fuerzas mundializadoras y multinacionales de la globalización han provocado, o como poco sido incapaces de evitar o amortiguar esta catástrofe, quienes han salido ganando han sido los viejos y supuestamente caducos Estados-Nación. Esta venerable estructura geopolÃtica. que los teóricos llevan lustros prediciendo está a punto de caer. ha sido la única que ha sido capaz de plantar cara a la crisis. En efecto, han sido los gobiernos de los Estados-Nación los que han garantizado depósitos, para impedir la retirada de fondos y el colapso de los bancos; quienes han inyectado liquidez en el mercado interbancario, para removilizar el crédito paralizado por la falta de confianza, y quienes van a reunirse en breve para reconstruir las instituciones y reglas básicas del mercado financiero mundial. No las organizaciones multinacionales, ni los árbitros de la globalización, sino los estados más poderosos del mundo; estados fundados sobre una estructura nacional predominante, que nacieron allá por el siglo XVI y que desde entonces han dominado la polÃtica internacional. Estados-Nación a los que se ha dado por muertos, a lo que parece, con demasiada precipitación. Porque cuando el mercado global demuestra ser incapaz de autorregularse alguien tiene que pner orden. Y por ahora nadie sino el Estado-Nación tiene el poder para hacerlo.
Octubre 24, 2008
Los microchips se están extendiendo, invadiendo todo tipo de objetos; desde relojes a teléfonos, desde cocinas hasta lavabos. Esto permite que objetos hasta ahora ‘tontos’ de repente adquieran inteligencia; que materiales incapaces de pensar súbitamente adquieran nuevas capacidades. Una de las novedades es el comportamiento diferencial: un objeto o máquina que no siempre hace las mismas cosas, sino que cambia su modo de funcionar dependiendo del operario. Y el primer ejemplo doméstico lo ha puesto en la calle Ford, en forma de un sistema de arranque de coches que distingue entre diferentes conductores, de tal modo que los padres pueden controlar cómo sus hijos utilizan el automóvil familiar. El sistema MyKey de Ford permite al propietario del coche, el padre, claro, desde limitar la velocidad máxima del vehÃculo a poner techo al volumen de la radio, dependiendo de quién lo conduzca. Las limitaciones y caracterÃsticas están programadas en la llave; diferentes llaves conllevan distintos comportamientos del vehÃculo. Es como una fantasÃa de control paterno sobre la conducción de sus retoños, convertida en realidad de la mano de la informática. Claro que teniendo en cuenta que los adolescentes suelen ser más duchos en informática que sus padres, hacer programable el coche familiar quizá no sea la mejor de las ideas. ¿Cuánto tardarán en salir modos de ‘hackear’ MyKey en sitios como PeaceFire, dedicados a explicar cómo burlar los controles paternos de los ordenadores?
Octubre 22, 2008
Estamos acostumbrados a considerar la telefonÃa móvil como una red aparte, separada de Internet y controlada por las compañÃas que ofrecen el servicio. Si uno está con la empresa Móviles A no puede acceder a los servicios ofrecidos por la empresa Móviles B, y en muchas ocasiones incluso la selección de terminales disponibles para usar en una compañÃa está limitada. Las empresas defienden esta práctica de redes cerradas en razones económicas, por el elevado coste de desplegar las antenas que garantizan la cobertura, y tecnológicas, pues aseguran que sólo controlando por completo su red pueden garantizar la calidad del servicio. El colmo de este tipo de razonamientos es el extremadamente exitoso iPhone de Apple, que se ofrece sólo a través de determinados operadores y está controlado a distancia por la compañÃa fabricante, que puede por ejemplo desconectar programas o inhabilitar servicios. Pero el futuro va exactamente en la otra dirección; el modelo de negocio del iPhone y el de las compañÃas telefónicas, basado en redes cerradas, no sobrevivirá mucho tiempo a la fusión de las redes de móviles con Internet y la conversión de los teléfonos en terminales multimedia.
Ya existen sistemas operativos abiertos para teléfonos móviles, como Symbian, que está basado en Linux, y el nuevo Android de Google acaba de ser abierto para que los desarrolladores puedan modificarlo y adaptarlo. Estos sistemas abiertos tendrán una ventaja competitiva, porque Internet ha demostrado que cuando la red está abierta a cualquier participante los contenidos y los servicios se desarrollan con mayor velocidad y variedad, y los usuarios lo prefieren. Porque la razón principal que forzará la apertura de las redes de telefonÃa móvil es económica: la historia de los Jardines Vallados como America Online y CompuServe demuestra que cuando se trata de contenidos la variedad gana en el mercado a la calidad a elevado precio de las redes cerradas. Y el iPhone no deja tantos beneficios a las telefónicas móviles como para que se puedan permitir renunciar a algunos clientes. La economÃa, y no el altruismo o la ideologÃa, forzará que las futuras redes telefónicas móviles sean cada vez más abiertas.
Octubre 16, 2008
Las telefónicas, especialmente las especializadas en móviles, harán lo imposible para impedirlo. Las leyes que regulan las telecomunicaciones no están preparadas para aceptarlo. Muchos gobiernos no han reparado siquiera en la existencia del problema. Pero las ventajas de contar con un acceso a la Red ubicuo por un precio razonable son tan evidentes, y la necesidad de tenerlo se está haciendo tan imperiosa, que con toda probabilidad las objeciones de las empresas serán rechazadas, las leyes serán modificadas y los gobiernos se pondrán manos a la obra. Como ya está empezando a ocurrir en los Estados Unidos, se acabará por disponer de un enlace a Internet por medio de tecnologÃas como el WiFi, de relativamente baja capacidad pero completamente ubicuo y gratuito utilizando algún rincón del espectro electromagnético en desuso. Las empresas podrán ofrecer sobre este servicio básico otros de valor añadido, con mayor velocidad o ventajas complementaria y de pago. Pero los gobiernos se encargarán de garantizar como un derecho unos mÃnimos de acceso en todo tiempo y lugar. Por extraño que pueda parecernos hoy.
Esto va a pasar, simplemente porque las ventajas para la sociedad de contar con acceso a la Red en todas partes, en todo momento son tan grandes que las ciudades y naciones que no lo ofrezcan estarán en desventaja económica frente a las que sÃ. La competencia garantizará una carrera hacia la cobertura global. Dentro de unos años una ciudad sin cobertura WiFi gratuita será como una ciudad sin calles asfaltadas, o sin sistema de alcantarillado: un lugar atrasado carente de atractivo para el empresario y el turista, un callejón sin salida con difÃcil integración en el sistema económico, poco más que un poblacho marginal. Y nadie quiere ser un poblacho marginal si se puede evitar con una inversión relativamente reducida, mucho menor que la necesaria para asfaltar las calles o para instalar alcantarillado. Asà que la Internet ubicua y gratuita será una realidad, antes de lo que nos imaginamos.
Octubre 14, 2008
Hay algo profundamente erróneo en nuestro conocimiento de las leyes más elementales del Universo. Primero hubo que postular la existencia de la Materia Oscura para poder explicar los movimientos de las galaxias en el cielo. Es decir, que hubo que reconocer que sólo podemos ver un porcentaje ridÃculo de lo que hay ahà fuera; menos del 5%. La Materia Oscura no interactúa con las fuerzas electromagnéticas, pero ejerce atracción gravitatoria detectable. Lo malo es que los movimientos visibles de las galaxias no se pueden explicar tan sólo con vastas distribuciones de Materia Oscura, con efecto de atracción; y asà hubo que crear la EnergÃa Oscura, una misteriosa y desconocida forma de energÃa ampliamente distribuida por todo el Universo y que ejerce (de alguna manera) un papel antigravitatorio, pues actúa frenando la contracción que deberÃa producirse al atraerse unas masas a otras. Por un lado la Materia Oscura invisible atrae; por el otro la EnergÃa Oscura, también invisible, repele. Y por si fuera poco ahora ha aparecido el Flujo Oscuro, un movimiento en las áreas más distantes del Universo que sólo puede explicarse por la presencia de grandes acumulaciones de masa fuera del Cosmos. Lo cual genera todo tipo de problemas, incluso filosóficos. No pasa un dÃa sin que aparezcan nuevos movimientos de estrellas a gran escala imposibles de explicar con lo que sabemos de la gravitación universal. Demasiada oscuridad para una ciencia como la astronomÃa, que se alimenta de luz.
Cada vez parece más claro que tantos elementos oscuros suponen meros ‘ad hocs‘ empleados para cubrir imperfecciones en nuestro conocimiento teórico del Universo. Cuando una ciencia necesita recurrir en exceso a los parches es que una revolución teórica está en marcha; una revisión completa de la forma como comprendemos las leyes básicas del cosmos. La Materia, la EnergÃa y el Flujo oscuros indican que nuestro conocimiento de cómo funciona la gravedad tiene un gran agujero. Será interesante ver de qué manera se llena con nuevas teorÃas, que pueden cambiar de un modo radical lo que sabemos y lo que pensamos posible.
Octubre 10, 2008
Si disponer de automóviles, barcos, aviones y otras máquinas que multiplican nuestra potencia fÃsica ha sido revolucionario en la historia de la Humanidad, el verdadero gran cambio se producirá cuando podamos conectar nuestro cerebro a un ordenador. Hoy la relación ente las personas y cualquier género de máquinas es torpe, mediada como está por interfaces complejas y carentes de sensibilidad. Para conducir un coche hace falta aprender a manejar un volante, numerosas palancas y varios pedales, mientras que para indicarle lo que queremos hacer a un avión los mandos son completamente diferentes y necesitan un entrenamiento aparte. Incluso relacionarnos con un ordenador implica el uso de complejos sistemas (teclado, ratón, monitor) que entorpecen el trabajo. Todo esto podrÃa resolverse de un modo sencillo si en lugar de manejar palancas, teclas o pedales para enviar y recibir información a nuestras máquinas pudiésemos simplemente conectarnos con ellas. Conducir un coche o pilotar un avión serÃa como utilizar un brazo o una pierna: sencillo y natural. Y las posibilidades que abrirÃa al trabajo intelectual disponer de la infinita memoria y facilidad de acceso de información de un ordenador son inimaginables. Este futuro ciborg no es una utopÃa: ya está en marcha. Y un reciente reportaje de la revista estadounidense Esquire nos cuenta cómo.
En La inexpresable odisea del niño inmóvil Esquire nos cuenta la historia de Erik Ramsey, un joven que lleva 8 años atrapado dentro de su propio cuerpo por culpa de un accidente de tráfico. Consciente, lúcido, pero incapaz de mover un solo músculo de su cuerpo. La empresa Neural Signals Inc. trabaja para conseguir que Erik pueda interactuar con el mundo a través de señales eléctricas de su cerebro interpretadas por un ordenador, lo cual le permitirÃa saltarse la conexión averiada entre su cuerpo y su cerebro. Si lo consiguen, y el trabajo está muy adelantado, las posibilidades son inmensas, primero en el campo de la prostetica, y después en el de la mejora humana. ¿Qué no seremos capaces de incorporar a nuestras mentes cuando podamos manejar las máquinas con nuestro cerebro, sin intermediarios?
Octubre 8, 2008
Es un dogma de fe que cuando la economÃa marcha mal, el primer gasto que se recorta es el publicitario. Pero cuando la publicidad funciona de verdad hace crecer las ventas, algo a lo que ningún negocio quiere renunciar en malos tiempos. La efectividad de la publicidad online, en comparación con la tradicional, y la facilidad de control que proporciona están haciendo que los anuncios en la Red crezcan, mientras que el conjunto de la publicidad retrocede golpeado por la crisis. Sólo en Gran Bretaña, en los seis promeros meses del año la ciberpublicidad creció un 21%, aunque el ritmo de crecimiento se redujo notablemente durante el verano, La categorÃa que más crece son los anuncios asociados a búsquedas, que proporcionan un elevado retorno sobre la inversión a los anunciantes y además pueden obtenerse a bajo coste. Mientas tanto, la publicidad en medios convencionales no deja de resentirse. Tal como van las cosas, en un par de años buena parte del presupuesto publicitario de las empresas se invertirá en Internet. Los medios tradicionales lo van a pasar mal.
Octubre 1, 2008
Los humanos somos primates, un grupo biológico que se caracteriza por una falta de especialización anatómica combinada con una extraordinariamente desarrollada tendencia social. Los primates en general, y los humanos en particular, compensamos la ausencia de garras para desollar o cascos para correr con la agrupación en sociedades compactas y complejas, que nos permiten llevar a cabo en conjunto tareas que no somos capaces de llevar a cabo uno a uno. Casi todas las sociedades de los primates son jerárquicas; es decir, que ordenan a sus miembros en una gradación en la que existen posiciones con mas o menos privilegios. Por eso todos estamos programados para considerar agradable, positivo y placentero todo aquello que signifique un estátus superior, un puesto más alto en la jerarquÃa, una diferencia positiva con respecto al vecino. Porque eso en el fondo se traduce en mayores posibilidades de procrear y entender nuestros genes, y la selección natural lo favorece. Es por eso que la última moda para las marcas comerciales más ‘en la pomada’ consiste en proporcionar estátus a sus clientes por medio de privilegios visibles. Tarjetas de crédito que permiten comprar vestidos vedados a nadie más o que reservan una parte de un estadio de fútbol para sus clientes; telefónicas que permiten comprar antes las codiciadas entadas a un concierto de Madonna, o aerolÃneas que ahorran las colas a quien tiene su tarjeta de cliente prioritario. Sencillamente, esas marcas se están aprovechando de la natural tendencia de nuestro grupo zoológico a desear estar por encima de nuestros pares; de destacar en la carrera por el estátus. Porque en nuestra evolución biológica eso ha sido, y es, importante. Nada como hacer trabajar los instintos básicos para triunfar en márketing; esta moda de hacer que los clientes se sientan unos privilegiados cuajará.