Archivo de Septiembre, 2008
Septiembre 29, 2008
Es inevitable: la crisis financiera y económica en los Estados Unidos está provocando entre ciertos analistas un coro de predicciones del final inminente de la dominación mundial estadounidense. Con una mezcla de fingida preocupación por las consecuencias de un mundo sin liderazgo, explicaciones de por qué en el fondo el gobierno EE UU se lo ha buscado y ciertas dosis de ‘Schadenfreude‘, la carrera para predecir el próximo colapso de la hegemonÃa estadounidense está en pleno apogeo. Ya que desde que Paul Kennedy explicara en su ‘Ascenso y CaÃda de los Imperios‘ que la razón principal del desplome de los grandes estados era el colapso económico, y la rápida caÃda de la URSS pareció validar este principio, cualquier irregularidad económica se toma como anuncio de que el apocalipsis será un dÃa de estos. Mañana, quizá. De momento, Estados Unidos sigue teniendo una economÃa sólida, que necesita poco al resto del mundo, con una elevada productividad y gran dinamismo interno. Sus fuerzas militares, por otra parte, aunque extendidas por todo el mundo todavÃa no muestran grandes señales de sobreextensión. Y la dominación cultural y el llamado ‘Poder Blando’ siguen estando del lado estadounidense. Sin ninguna simpatÃa por las actuaciones del gobierno estadounidense cabe concluir que tal vez la crisis económica sea el principio del fin del imperio americano, pero no parece que ese fin vaya a ser rápido. Las noticias acerca de la muerte del imperio están siendo quizá algo exageradas…
Septiembre 24, 2008
Hacer la guerra muchas veces parece una cuestión de ideologÃa y pasión, pero siempre tiene un trasfondo de cálculo. Porque nadie pone en marcha los horrores de la guerra sin pensar que tiene una oportunidad, por remota y lejana que parezca, de ganar, y de hacerlo a un coste razonable. La prueba es la Guerra FrÃa, en la que dos adversarios con la capacidad de destruirse mutuamente decidieron evitarse el disgusto y no combatir; porque si la victoria ocasiona demasiadas bajas propias no merece la pena, como ya descubriera Pirro de Épiro. Sin embargo hay cambios tecnológicos en marcha que podrÃan darle la vuelta a todas estas ecuaciones, por el simple procedimiento de eliminar del cuadro a los humanos; si no hay soldados en el campo de batalla, no hay bajas propias, y por tanto es más sencillo hacer la guerra. Porque si no hay caÃdos, no hay quejas. Asà que las guerras del futuro será más, pero menos sangrientas; serán guerras en las que enjambres de robots harán parte del trabajo sucio.
Hoy en dÃa los Predator y sus descendientes ya patrullan los cielos de Irak, Afganistán y otros paÃses buscando y eliminando mediante misiles a los enemigos de los Estados Unidos. Aunque no es másque el principio: la investigación para desarrollar robots autónomos capaces de patrullar e incluso de atacar por sà mismos está cada vez más adelantada. La idea es que enjambres de robots trabajen en comandita para protegerse mutuamente, vigilar extensas áreas, localizar y destruir a los blancos correspondientes con la mÃnima (y remota) intervención humana. La inteligencia distribuida asegurará que la pérdida de uno de los constituyentes del enjambre no haga fracasar la misión, y el hecho de que los combatientes sean metálicos asegurará que no haya bajas propias innecesarias. Tareas como la patrulla y protección de fronteras, aeropuertos, bases militares y puertos emplearán patrulleros mecánicos de este tipo en lugar de centinelas humanos, cuyas muertes generan problemas polÃticos. Pero ¿quién se preocupa por un avión teledirigido derribado? Más incidentes con más bajas no humanas y menos sangre; ése es el camino de la guerra futura, desde hace mucho.
Septiembre 19, 2008
Era natural. Cada vez más gente en más ciudades utiliza la bicicleta como medio de transporte urbano; es económico, ecológico y muy ‘chic’, y los ayuntamientos están intentando facilitar el ciclismo como método para reducir el tráfico rodado. Al mismo tiempo, el personal cada vez cuida más su salud mediante la prevención, y su aspecto mediante la moda. Y ¿han visto ustedes los cascos ciclistas que venden en sitios como Decathlon? Seguros serán en caso de accidente, pero desde luego son una catástrofe estética. Asà que la idea estaba flotando en el aire, hasta que un grupo de diseñadores daneses la atrapó: cascos para bici diseñados para no provocar daños a la propia imagen, además de para proteger la cabeza.
Yakkay vende una serie de diseños de cubrecabezas con estilo que favorecen la supervivencia en caso de accidente y mientras tanto no desmerecen la conjunción de ropa del ciclista. El casco está formado por un núcleo protector que puede recubrirse con diferentes cubiertas, con el fin de que encaje con diferentes estilos. El éxito ha sido tan grande que las ofertas de distribución de sus productos en otros paÃses les han desbordado: de momento están ahogados por el triunfo. Pero en lugares como Barcelona o Valencia, no dude de que muy pronto algún intrépido distribuidor encontrará la manera de vender los cascos Yakkay. Y asà las ‘victimas de la moda’ podrán usar también la bici con seguridad, y todos contentos.
Septiembre 15, 2008
Es un clásico de estas fechas: la vuelta al cole supone atroces gastos para las familias, cuyos presupuestos ya depauperados por el verano se enfrentan con un súbito incremento del gasto de la mano del retorno escolar. Incremento que puede ser catastrófico si hablamos de estudiantes universitarios. Los planes educativos y los conocimientos que los componen son libres y de todos, pero los libros de texto en los que se sirven a los pequeños son cada dÃa más caros. Para colmo, las continuas reformas educativas, combinadas con el interés de los editores, imponen retoques permanentes de los libros de texto, de tal modo que las familias numerosas no puedan siquiera reciclar los libros del mayor al menor de sus vástagos. El futuro de los editores de libros de texto, sin embargo, puede ir por el mismo camino que el de las fonográficas: al cementerio. El Massachussetts Institute of Technology ya ha puesto gratis en la Red los materiales de sus cursos en el proyecto OpenCourseWare, recordando que su función es educar y no ayudar a lucrar a los editores. Algunos profesores individuales están haciendo lo mismo. Existen colectivos que crean libros gratuitos basados en las ideas del Copyleft y en el ejemplo de la Wikipedia, como la estadounidense Freeload Press y la danesa Ventus Publishing. E incluso algunas pequeñas empresas están convirtiendo la lucha contra el sobreprecio y el monopolio en los libros de texto en negocio, como Flat World Knowledge, que acaba de lanzar un programa piloto en los EE UU. Su modelo: libros fÃsicos de texto abierto, adaptados a los profesores y revisados por especialistas bajo licencias Creative Commons, de tal manera que salen muy baratos y son reciclables por futuras generaciones de estudiantes. Y encima se ahorrarán millones de árboles e ingentes cantidades de tinta. El futuro del libro de texto es barato, ecológico y libre. Será un alivio para todos.
Septiembre 10, 2008
La guerra que este agosto ha enfrentado a Rusia y Georgia va a impulsar una nueva tendencia en asuntos militares: la Defensa suiza. Si algo ha quedado demostrado más allá de cualquier duda razonable es que los pequeños estados como Georgia no tienen ninguna posibilidad de confrontar en combate abierto a una gran potencia como Rusia. Ni siquiera cuando los susodichos estados pequeños están respaldados y equipados por una superpotencia y su enemigo utiliza tan sólo tropas y material de clase ‘B’. La única opción defensiva real que le queda a este tipo de paÃses es la que estamos viendo en Irak: la Defensa suiza, una insurgencia planificada desde el estado y diseñada no para derrotar una invasión, sino para agotar al invasor mediante una prolongada y dolorosa guerra de guerrillas. Esto implica la distribución de depósitos de armas y el entrenamiento de la población en su uso y en tácticas de guerrilla, de tal modo que cualquier invasor tenga la certeza de que un ataque no será rechazado, pero sà que acabará por salir muy caro en términos de hombres y material. Los ejércitos de juguete no sirven contra una gran potencia militar, pero las insurgencias históricamente pueden derrotar a enemigos mucho más fuertes. La nueva moda en preparativos defensivos será el retorno de la milicia, y la consigna de ‘armas pal pueblo’. Porque a las grandes potencias no se les puede parar, pero sà disuadir, si el precio de sus invasiones se coloca lo bastante alto.
Septiembre 4, 2008
 
Se han pasado de moda los labios como salchichas bratwurst, las mandÃbulas con filo, los pómulos que pinchan, las frentes inmóviles, los mentones como mascarones de proa. La nueva tendencia de la cirugÃa estética es la cara de bebé; formas redondeadas y una generalizada hinchazón que hace recuperar a los estragados rostros de las actrices veteranas el volumen y las curvas de la juventud. El problema parece ser tener que elegir entre la proa y la popa; entre la cara y el culo, vaya. Porque a partir de determinada edad mantener un cuerpo proporcionado y adecuadamente consistente implica renunciar por completo a la grasa. Y eso tiene consecuencias.
Buena parte de las formas de la cara se deben a cojines grasos bajo la superficie del a piel. Eliminar las grasas del cuerpo implica hacer desaparecer esos cojines, proporcionando la caracterÃstica cara ‘chupada’ y arrugada que tienen tantas actrices con espectaculares cuerpos rozando la cincuentena. La pérdida de soporte favorece el hundimiento y la aparición de arrugas que ningún estiramiento puede disimular. La solución esté en una baterÃa de técnicas de infiltración e inyección de sofisticadas sustancias con el objetivo de realzar, estirar, rehinchar, redondear y rehidratar.
La nueva estética intenta hacer retroceder al rostro hacia sus años mozos, cuando la grasa subcutánea tensaba el rostro proporcionando el redondeado aspecto tÃpico de la niñez y extrema juventud. ere tipo de cara, coronando cuerpos tensos y fibrosos producto del gimnasio, el pilates y la ausencia de grasas, proporciona el arquetipo de la mujer madura del siglo XXI, que no aparenta ninguna edad concreta. Un nuevo arquetipo de belleza está surgiendo.
Septiembre 3, 2008
Internet está cada dÃa más dentro de nuestra vida cotidiana, y como consecuencia la gente quiere trasladar sus creaciones de los mundos digitales al mundo analógico. Asà nace una demanda que algunos avispados emprendedores están ya transfomando en negocio: la materialización de diseños digitales. Convertir los bits en átomos. Por ejemplo el concurso de moda para avatares de Los Sims tenÃa un premio extra: la producción del modelo vencedor y su venta en más de 1.000 tiendas de la cadena de moda H&M en 10 paÃses. Cualquiera podrá asà vestirse tan elegantemente como el avatar creado por la ganadora adriennerp1978, siempre claro está que su tipo sea tan ideal como el del personaje del juego. Por su parte la empresa sueca de moda para avatares Stardoll ha llegado a un acuerdo con el fabricante de camisetas alemán Spreadshirt, para que los dibujos, logotipos y motivos que diseñan para las personificaciones digitales de sus clientes puedan materializarse, de tal modo que uno y su avatar vayan vestidos igual. Hay a quien ir a juego le gusta.
No sólo la ropa puede trasladarse de los mundos digitales hacia el mundo real. La disponibilidad de impresoras tridimensionales está llevando a la creación de negocios dedicados a construir representaciones materiales en tres dimensiones de objetos creados en el ciberespacio. Fabjectory, por ejemplo, construye detalladas estatuillas con los avatares de varios mundos digitales (Second Life, los Nintendo Mii o el SketchUp de Google) por precios bastante razonables. La tienda tokiota de Tsukulus incluso los construye sobre la marcha, mientras uno espera, y los fans de World of Warcraft tienen a su disposición FigurePrints. La neozelandesa Ponoko, en cambio, construye en diversos materiales no sólo estatuillas, sino cualquier diseño tridimensional: joyas, juguetes, piezas de maquinaria… e incluso ofrece un servicio de diseñadores profesionales para crear lo que uno necesita pero es incapaz de diseñar. Está claro que la extracción de diseños virtuales al mundo real no ha hecho más que empezar.Â
Gracias, Trendwatching