De cómo el pez pequeño se comió al grande o el panadero que se merendó a McDonald’s
Como si fuera una de las historias con moraleja de Sophia Petrillo, la entrañable anciana de Las chicas de oro, imaginad Altamura, una bella localidad romana de 65.000 habitantes. Luigi Digesù, un panadero de 35 años, abre una tahona junto a un inmenso McDonald’s de más de 500 metros cuadrados…
[+ leer más]1 Comentario Mayo 9, 2008


