Tengo un proyecto para usted, señor presidente
Hace unos meses publicamos en la web de Emprendedores un interesante reportaje sobre cómo hacer presentaciones eficaces en sólo cinco minutos.
A través de un vídeo de esta duración José Hermida daba las claves para exponer un proyecto en menos de 300 segundos.
Sin embargo, este tema no contemplaba una curiosa manera de captar la atención de un directivo para hacerle una propuesta: hacerlo públicamente desde un blog.
Eso es lo que ha hecho un blogger anónimo desde una bitácora creada a tal efecto.
“Esto puede ser una buena idea, una simple experiencia o un fantástico cuento de hadas; todo depende de cómo acabe”, comenta este internauta, que explica así su idea: “Hace algún tiempo que llevo neuroneando un proyecto de CRM y, después de buscar durante una temporada a quién… ‘calzárselo’ por fin creo haber encontrado a mi Cenicienta: es una joven operadora de humor desenfadado, buenos modales y sana filosofía pero despiadamente ninguneada por sus tres hermanas e incluso maltratada por la mayor. Se llama Yoigo”.
Pues bien, ha creado ex profeso este blog para ir relatando cómo le va yendo en su ‘conquista’.
“No soy ningún príncipe de los negocios con títulos nobiliarios ni académicos que exhibir. Tampoco trabajo en Deloitte Touche Tohmatsu y la verdad es que ni siquiera dispongo de tarjetas de visita y no llevo corbatas ni americanas, ni gafas de pasta”, se lamenta. Sin embargo, ha decidido suplir con ingenio esas carencias: “Estudié la estrategia y filosofía de Yoigo de pe a pa. Sus tarifas, sus atractivos, sus intenciones, sus necesidades, sus apuestas y sobre todo sus carencias fueron objeto de varias horas de pantalla”.
Después de su ‘estudio de mercado’ ha llegado el momento de pasar a la acción: pedir una cita. Lo ha hecho vía post y e-mail. El 9 de enero se dirigió a por estas vías a Arne Hauge, director comercial de Yoigo y Johan Andsjö, consejero delegado en España (en la foto).

Así se lo planteó: “Tengo un proyecto de CRM para Yoigo y, como no puede ser de otra manera, creo que es excelente. Con los pies en la tierra: no os darán ningún premio por él salvo, espero, unos cuantos clientes más (contentos) y accionistas más contentos también. Se trata de un proyecto atractivo, innovador, trabajado, sensato… Con el fin de presentároslo, os pido una cita (90 minutos) en vuestras oficinas a principios de febrero”.
¿Cómo le ha ido? Una semana después Arne le ha enviado la siguiente respuesta:
“Sí, por qué no. Queremos escuchar tu propuesta. Suena bien y tu forma de comunicarte con nosotros ha sido diferente, honesta, divertida… una verdad verdadera en toda regla. Además, claro, estamos abiertos a las excelentes ideas, de hecho, Yoigo lo es.
Dinos un par o tres de fechas con hora a la que podrías venir y te confirmamos la que nos venga mejor. Recuerda que si eres de Yoigo también puedes contárnoslo por teléfono, son 0 cent/min con sólo 12 céntimos de establecimiento de llamada”.
¿Cómo acabará este ‘idilio’? ¿En matrimonio? Por cierto, ¿soy un malpensado o hay alguien más que piensa que esto es sólo una estrategia de marketing?
Públicado en la categoría: Internet



2 Comentarios Añade un comentario
1. Sonia | Enero 17, 2008 at 13:43
Uy, yo soy de las tuyas. Esto tiene una pinta de que dentro de unos días publicará que han aceptado su proyecto y de esta manera se publicará en otros blogs y montones de medios de comunicación que con la excusa de que es una historia curiosa le harán una publicidad gratuita a Yoigo que no se paga con dinero y así podrán fomentar su imagen de falso ‘buenrrollismo’ y cercanía. Y si no, al tiempo.
2. Francisco López | Enero 29, 2008 at 14:02
Yo sin embargo creo que hay que dar un cierto margen de confianza. Otra cosa será ver quién se lleva la mayor parte de las ganancias si finalmente la idea se pone en práctica. Y además, respecto a lo de la publicidad gratuita, ya va siendo hora de que se vaya equilibrando en los informativos la publicidad gratuita a los políticos, terroristas, maltratadores, equipos de fútbol, etc… con la información sobre buenas prácticas de empresas que, además de ganar dinero para ellas mismas (¡claro!), crean riqueza para el país y puestos de trabajo.
Añadir Comentario
Siga los comentarios en RSS