¿Tiene sentido ofrecer contenidos de pago en Internet?
Actualmente la Red está saturada de contenidos. Cada día hay más medios de comunicación digitales, blogs, portales, confidenciales, promotores sociales de noticias… Además, se nota que, en general, la prensa tradicional apuesta más por Internet como complemento a sus clásicas versiones en papel.

En los últimos meses he visto cómo el diario gratuito Adn acortaba su url desde www.diarioadn.com hasta www.adn.es para presentar un nuevo diario digital con información actualizada durante las 24 horas, con contenidos propios y una importante apuesta por los vídeos.
El recién nacido Público cuenta con su edición digital desde el primer día: www.publico.es.
Y me consta que se están gestando varios periódicos digitales: Uno capitaneado por Gumersindo Lafuente, ex director de www.elmundo.es, y otro por Luis María Ansón, que verán la luz a finales de año o principios de 2008.
¿Qué tienen todos estos productos en común además de su apuesta por la información actualizada? Que son abiertos. Ofrecen todos sus contenidos de forma gratuita y su modelo de negocio está basado en la publicidad y, en algunos casos, las ventas por comercio electrónico.
Ante este panorama. ¿Tiene sentido ofrecer contenidos bajo suscripción? No faltan ejemplos que se empeñan en mantener un modelo mixto (una parte es accesible a todo el mundo y otra, posiblemente la más jugosa, sólo a las personas que pasan previamente por caja). Uno es el diario El Economista.
Como diario económico es más barato que sus rivales en el kiosco: 1€ frente a los 1,5€ que hay que desembolsar por hacerse con un ejemplar de Expansión o de Cinco Días. Pero en Internet la competencia permite leer sin coste adicional sus noticias y en www.eleconomista.es sólo una pequeña parte está abierta.

¿Qué ocurre cuando quiero leer una noticia en la web de El Economista que está cerrada sólo a suscriptores? Que a través de Google News accedo a la información en cualquier otra web.
Y algo parecido ocurre en www.elpais.com. El apartado Elpaisplus da acceso a la versión impresa completa de El País y a otros servicios como la hemeroteca, el archivo y el anuario. ¿Merece la pena pagar por poder consultar el pasado cuando lo que te interesa es tener información de última hora? (cuidado, seguro que hay muchas personas e instituciones que necesitan tener acceso a estos documentos).
En definitiva, lo que quiero decir es que existiendo tanta oferta en el mercado, ¿hay gente dispuesta a pagar? Sí, es cierto que hay gente para todo y estoy convencido de que a algunos nos les importa rascarse el bolsillo. Mi pregunta es si son suficientes.
Hace varios años El Mundo, La Vanguardia e incluso pequeño portales especializados como Vertele (televisión) cambiaron su modelo de negocio (abierto) a otro de pago. Sin embargo, en cuanto comprobaron que el tráfico caía drásticamente, peligraba la inserción de publicidad y que las suscripciones eran pocas, recularon y volvieron a abrir sus contenidos.
Ahora bien, dejo otra pregunta en el aire: ¿Se pueden financiar exclusivamente mediante publicidad (y a través de servicios premium como alertas SMS de noticias, comercio electrónico…)? ¿Volveremos a ver reducciones de plantilla en los medios digitales en los que tanto se está invirtiendo actualmente?
Públicado en la categoría: Internet



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