Explotar el mercado chino, sin salir de España
Había oído hace tiempo la puesta de largo de la primera autoescuela que contaba con profesores chinos para atraer a este colectivo. Ahora me cuentan que en Valencia lleva abierta hace relativamente poco tiempo la Inmobiliaria Suerte, que también quiere explotar este mercado.
Está claro que mientras las grandes empresas se frotan las manos pensando en la oportunidad de llevar sus productos al mercado chino, hay quien se ha centrado en los ciudadanos orientales que viven en España.Y parece que hay muchas y buenas razones para enfocarse a ese nicho tan concreto.
La primera y fundamental es la barrera del idioma. ¿Quién no ha estado alguna vez en un restaurante chino y no se ha dado cuenta de que los camareros entienden lo justo para tomar nota del menú y servirlo en la mesa? La barrera del idioma es a menudo tan grande para este colectivo de inmigrantes que cualquier negocio en el que puedan expresarse en su propio idioma va a ser un reclamo irresistible para ellos.
En el caso del sector inmobiliario para los chinos las oportunidades están en explotar el alquiler y venta de locales comerciales. Lógico, con la cantidad de comercios que están abriendo en toda España. Y lo mejor es que, a diferencia de otros colectivos, disponen de dinero contante y sonante para invertir en sus casas o en sus negocios. Muchos llegan a España con los ahorros bajo el brazo o piden ayuda a las familias para no tener que pedir un crédito.
Seguro que más de uno de vosotros está ahora pensando que los negocios para inmigrantes sólo funcionan si están montados por uno de ellos. De hecho, la Inmobiliaria Suerte es propiedad de un chino. Pero realmente creo que es porque son los propios inmigrantes quienes antes detectan las necesidades de sus compatriotas. Poco importa de qué nacionalidad es el capital que hay detrás si quien da la cara, quien tiene que atender al cliente, puede atenderles en su idioma y satisfacer sus necesidades.
En definitiva, poneros a darle alguna vuelta a esta idea, pensar si se pueden montar inmobiliarias para Árabes, rusos… cualquier colectivo que no domine nuestro idioma y que sea lo suficientemente grande para enfocarse a él. O negocios que cubran otras necesidades de los inmigrantes chinos. Eso sí, especializarse en este nicho no significa que se tenga que “rechazar” a los clientes de otras nacionales. Podría limitar demasiado el negocio.
Públicado en la categoría: Oportunidades



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