Cuando el cliente se siente engañado
Hemos asistido en los últimos días a un hecho insólito en el mercado: una empresa admirada, como Apple, se ve obligada a reducir el precio del iPhone en nada menos que 200 dólares para animar las ventas. Una decisión mal calculada, como se ha visto después: justamente los clientes más fieles, los que se habían apresurado a acudir a las tiendas Apple para hacerse con su última maravilla, se sentían engañados porque ellos habían pagado mucho más que los rezagados.
[+ leer más]Añadir Comentario Septiembre 19, 2007


