Emprender sin ánimo de lucro, ¿Un contrasentido?
En mi último post hablé del creciente impacto de la economía social y de las oportunidades que se ofrecen a los nuevos emprendedores en este terreno. Me quedé muy corto con las cifras. Mi compañero Javier Escudero me ha remitido el recentísimo informe de la patronal del sector, Cepes, que habla de que las 51.508 empresas de economía social generan el 10% del PIB español y más del 10% del empleo. Casi 2,5 millones de personas trabajan para este tipo de empresas, de los cuales, nada menos que 177.392 son empleos creados el año pasado.
Son unas cifras asombrosas. Pero lo son aún más si tenemos en cuenta que no hay un acuerdo completo sobre qué actividades hay que reunir dentro de la economía social, también llamado Tercer Sector. De hecho, las cifras de Cepes se refieren a empresas que cumplen unas condiciones determinadas: “La característica fundamental que diferencia a una empresa que adopta una entidad jurídica encuadrada en la Economía Social (Sociedad Anónima Laboral, Sociedad Limitada Laboral o Cooperativa de Trabajo Asociado) de las empresas tradicionales es que, mientras en éstas el trabajo y el capital suelen estar separados, en las Empresas de Economía Social el trabajo es el principal capital de los socios, que lo aportan como base y garantía primera para la constitución y el desarrollo de la empresa”, según se recoge en el informe.
Hay una definición más ancha del tercer sector, que incluye a las instituciones sin fines de lucro que son productores no de mercado privado, no controlados por las administraciones públicas y que producen servicios no destinados a la venta; es decir fundaciones, ONGs y varios tipos de asociaciones.
En cualquier caso, viendo las cifras que recojo en el principio, no hay duda ninguna de que hay posibilidades de generar negocio en la economía social. Si consideramos también emprendedores sociales a los promotores de asociaciones, fundaciones y ONGs el volumen se convierte en algo verdaderamente serio.
Cada vez más, en todo el mundo, hay emprendedores sin ánimo de lucro. Algo que suena a disparate, por eso tan resabido de que la empresa se crea para ganar dinero. Pero cada vez más empresas platean que ganar dinero es el medio para cumplir su misión, no la misión en si misma.
Además, quienes montan una institución sin ámino de lucro generan empleo para ellos mismos y, en la inmensa mayoría de los casos, para un buen número de personas más. Y encima cumplen la función social para la que se ha creado la organización. Suena bien ¿verdad?
Públicado en la categoría: Emprendedores



5 Comentarios Añade un comentario
1. raul andrés | Septiembre 13, 2007 at 3:20
hola Alejandro, aporto a tus lectores interesados en emprendedurismo social: ashoka.es, un saludo.
2. oraldo ospino | Septiembre 20, 2007 at 20:15
como es posible desir que hay empresarios sin animo de lucro si se dice que los emprendedores crean empresas para tener un trabajo y para dar trabajo a los demas esto en si no es lucratibo para ellos
3. Alejandro Vesga | Octubre 10, 2007 at 13:54
Claro Oraldo,
A lo que me refiero es que hay empresas que buscan maximizar los beneficios y otras organizaciones que reinvierten en la sociedad lo conseguido con su actividad (fundaciones por ejemplo). Lo que ocurre es que en las fundaciones hay personal voluntario, pero también se crean puestos de trabajo remunerados. De ahí mi comentario.
Gracias
4. Teresa | Octubre 11, 2007 at 12:43
Trabajo para una empresa de multiservicios sin ánimo de lucro (aunque en Andalucía no se reconoce, así que oficialmente somos una SL) que depende de la Asociación Encuentro en la Calle, con el fin social de dar trabajo para sacar a aquellas personas de una situación de exclusión social o riesgo de ellos. Somos consecuentes con la normativa laboral (SS, convenios,…) y los presupuestos que presentamos a organismos oficiales (sin margen de beneficio eco. para nosotros) no son competitivos porque éstos no contemplan el cumplimiento de las normas. ¡¡ES PARA DENUNCIARLO!!
5. Teresa | Octubre 11, 2007 at 12:57
Rectifico el mensaje anterior.
Lo que no está contemplado es nuestro carácter social como empresa que promueve la integración, la transformación social… , que sí está reconocido en otras comunidades.
Aunque parece que se está intentando hacer una ley a nivel de toda España para reconocerlas.
Saludos, y gracias
Añadir Comentario
Siga los comentarios en RSS