Llegan los ángeles de la ‘pasta’
Hace unos días participé en Mérida en unas jornadas sobre nuevas vías de financiación para proyectos empresariales, organizado por el gabinete de Iniciativa Joven de la Junta de Extremadura. El título del evento ya habla de lo innovador de su enfoque: “La pasta: imaginación y financiación”. Las charlas se dieron sobre un estrado decorado como una cocina y el ‘folleto’ informativo de convocatoria era un bote con pasta (esta vez de la de cocer, no de la que sale por los cajeros automáticos) y cada intervención tenía el título de un ingrediente: el huevo, el agua, la harina, etc.

Tiene gracia lo audaz que es utilizar el nombre popular de algo en una convocatoria habitualmente seria. Estoy deseando ver cómo se van a denominar los siguientes: “Cómo vivir sin dar ni chapa”, “que no te la cuelen los proveedores”, “recomendaciones para dar el pelotazo”…
Me llamó mucho a atención la intervención de los representantes de dos redes de ‘business angels’ (las redes de inversores privados que aportan financiación a proyectos emprendedores). Estuvieron presentes Pol Oliveres, de la red nacional Esban y Daniel Borrego, de Uniba, iniciativa promovida por cinco universidades catalanas, un enfoque muy innovador dentro de la financiación privada.
En pocos meses, estas organizaciones están teniendo un desarrollo verdaderamente espectacular. El número de personas inscritas crece a buen ritmo, las redes se están organizando para estar vinculadas entre ellas y con otras redes en todo el mundo, y la Administración comienza a apoyarles con su presencia en eventos como el de referencia.
Pero el verdadero impulso para estas instituciones está en otro terreno: en el fiscal. Otro tipo de entidades, como las sociedades de capital riesgo tienen ventajas tributarias (especialmente en el Impuesto de Sociedades) que incentivan su actividad. Los ‘business angels’ son una figura de reciente creación en España, pero con cierta solera en Occidente, especialmente en los países anglosajones, donde cuentan con mayores apoyos institucionales.
Un trato fiscal ventajoso permitiría en breve que los emprendedores tengan una vía eficiente para superar la principal barrera para poner en marcha sus proyectos: la financiación. Para el inversor privado será una alternativa interesante complementando las opciones actuales.
Mientras, las redes como Esban o Uniba siguen buscando personas dispuestas a aportar una cantidad entre 25.000 y 250.000 euros (también su experiencia y red contactos) en sociedades con perspectivas de crecimiento rápido que permitan una desinversión a medio plazo, entre 3 y 5 años. ¿Eres tú uno de ellos?
Públicado en la categoría: Emprendedores



1 Comentario Añade un comentario
1. guillermo | Junio 11, 2007 at 17:02
sere claro para quien lea este mensaje no se salte al siguiente:
tengo una idea de negocio,oportunidad de negocio y modelo muy innovador y que esta funcionando actualemente es decir con la “pasta” por delante o los contratos por delante , al ser un modelo de negocio con efecto multiplicador seria interesante inversion solamente para los fondos operativos.
Saludos
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