Guía rápida para ‘castrar’ a los empleados con más talento
¿Te han robado alguna vez una idea? ¿Alguien de tu trabajo, sea compañero o jefe, se ha atribuido la paternidad de algún proyecto tuyo? Este es un tema habitual en las empresas, muchas veces tabú, y que debe ser abordado con seriedad. De lo contrario, sólo se consigue ‘castrar’ a las personas de mayor talento.
La materia prima en la industria del periodismo, como en tantos otros muchos sectores, son las ideas. A mí siempre me ha preocupado, casi hasta la obsesión, proteger el copyright de las ideas de mis colaboradores. Es de justicia, y de lógica, porque es la única manera –creo– para que los buenos profesionales se sigan entusiasmando con su trabajo diario.
Y por ello me ha sorprendido una declaración de un experto en Recursos Humanos en un reportaje que estamos preparando para los próximos números. Según este experto, una técnica que se puede utilizar para convencer de algo a un jefe es elaborar un discurso para que, al final, “hacerle creer que la idea ha sido del Jefe”. En fin, no niego que, puntualmente y para asuntos muy concretos, esta sea una táctica acertada, pero esto a largo plazo resulta insostenible.

Es tremendamente peligroso, además de absurdo, que en las empresas se institucionalice la idea de que: “¿Para qué voy a aportar ninguna idea si, a fin de cuentas, las medallas se las va a poner otro?. Ya hice el ‘primo’ una vez y ya no me van a engañar más. Desde ahora, me limitaré a hacer mi trabajo y las buenas ideas me las guardo para mí”. Este pensamiento es el patético y desmotivador resultado del famoso MFGP (Método Farinelli de Gestión de Personas), o lo que es lo mismo, el camino más corto para castrar a las personas son talento.
Para prevenir esta práctica, conviene analizar la forma de actuar del Ladrón de Ideas. Uno de los comportamientos más habituales es el siguiente:
1. Llega el motivado colaborador a proponer una brillante idea.
2. El Jefe contesta con evasivas, que, bueno, que no lo ve en estos momentos y que, en fin, que ya veremos.
3. El Jefe deja dormir la brillante idea durante un tiempo (unas semanas, unos meses), pasado el cual reaparece, con ligeros retoques para que parezca otra cosa y, eso sí, atribuyéndose él mismo la paternidad del proyecto.
4. El colaborador con talento contempla, boquiabierto, la jugada envolvente del Jefe, mientras trama su venganza: “La próxima vez le va a ofrecer la idea Rita la Cantaora”.
La verdad es que con estos cuatro puntos tenemos prácticamente hecho el guión para uno de estos Documentales de La 2 sobre Animales Depredadores. Pero ahora, decidme: ¿Os han robado alguna vez una idea? ¿Qué propones para solucionarlo?
Gracias de antemano por vuestra colaboración.
Públicado en la categoría: Márketing y gestión



7 Comentarios Añade un comentario
1. Juan Maria | Mayo 14, 2007 at 17:35
Este caso lo vivo día a día, pero te falta la otra vertiente, ¿que hace el jefe para protegerse por si la idea/proyecto sale mal?
Desde el comienzo del proyecto busca una o varias personas del equipo, y critica poco a poco su trabajo. La sensación de la dirección es que el proyecto/idea va bien, salvo por esa persona/s.
En caso de que el proyecto salga mal, llevaba desde el principio de proyecto indicando quien es el culpable.
En el caso de que salga bien, se lleva el mérito por conseguir que esa persona haga bien su trabajo.
2. Eduardo | Mayo 14, 2007 at 22:34
En la General Motors de Figueruelas ofrecen a todos los empleados una retribución económica extra por cada idea que genere un beneficio claro y por lo tanto sea utilizada en actividades de producción o en la construcción final de sus vehículos. Hay un buzón de ideas y formularios para rellenar.
3. Paco Calvo | Mayo 15, 2007 at 22:31
muy bueno el articulo sigue asi, me encanta leerte
4. Juan Maria | Mayo 16, 2007 at 11:23
En mi empresa, hay un concurso de I+D anual, y en el baremo, lo que menos puntua es el I+D, curioso, curioso…
5. PATI | Mayo 18, 2007 at 18:42
Desde luego este es un tema de debate eterno, pero también hay muchas otras situciones que tienen que ver con este tema. Por ejemplo cuando un empleado tiene una idea que según su criterio y su análisis puede ser muy brillante, se la comunica a su superior y éste la descarta automáticamente porque no lo considera algo factible dentro de la empresa. En este caso, opinan que el empleado debe saltarse a su jefe inmediato y presentarla a su superior o debe tragar sin más y volver a su puesto de trabajo?
6. jose manuel alcala | Mayo 21, 2007 at 13:03
Particularmente nunca me ha pasado este problema porque cada vez que presento una idea importante intento presentarla ante mi jefe y el inmediato superior a éste junto con nuestro grupo. Lo importante es siempre tener testigos que acrediten la autoría de la idea.
Saludos
jmap
7. Fernando Montero | Mayo 23, 2007 at 9:44
Jose Manuel,
Efectivamente esa es una magnífica estrategia para combatir a los ladrones de ideas: que haya testigos, y cuantos más mejor. Lo que ocurre es que muchas veces a estos testigos (ocupados en tantísimas cosas como solemos estar todos) se les puede olvidar quién fue el promotor de la idea. Por ello es recomendable, cada cierto tiempo, volver a sacar el tema y refrescarles la memoria, incluso con algunas mejoras. No hay que olvidar que el ladrón de ideas espera algún tiempo antes de sacar del armario la propuesta para atribuírsela a sí mismo.
También es importante no transmitir la ídea únicamente de forma verbal. Es mejor plantearla también por escrito. Así se lo ponemos más difícil al ladrón de ideas.
Un saludo.
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