El jet lag de los Foster Octubre 28th, 2009

elenafoster

Norman Foster y Elena Ochoa animaron el encuentro con Felipe y Letizia previo a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Lo hicieron muy a su pesar, pero lo hicieron. La situación fue la siguiente. Cada premiado iba entrando al salón donde los Príncipes les esperaban en el hotel de La Reconquista, en Oviedo. Primero entraba el premiado, en este caso el que nos ocupa, Norman Foster, y tras él su acompañante, en este caso lady Foster; es decir, nuestra Elena Ochoa. A él le entregaban una insignia de la Fundación Príncipe de Asturias que debía ponerse para la foto de familia con el resto de premiados y ella debía retirarse a un discreto segundo plano a ser, simplemente, espectadora del inolvidable encuentro. Y ahí empezaron los problemas. Elena se despistó, eran los segundos premiados en entrar. Los primeros habían sido la Organización Mundial de la Salud, con numerosos representantes. ¿Qué pasó? Pues que ella vio tanta gente en la foto que pensó que ahí debía estar ella también. Y ahí se puso. Menos mal que pronto le alertaron de su error y se retiró, primero a una segunda fila no tan discreta como habían pensado los organizadores. De nuevo, le pidieron retirada y a la tercera fue la vencida. Mientras se sucedía esta escena, su marido protagonizaba otra. Ya colocado en la foto de familia intentaba ponerse sin acierto el pin; ni la ayuda de Margarita Chan, directora general de la OMS, sirvió. Norman terminó desistiendo y se guardó el pin en el bolsillo. Pero la historia no termina ahí porque llegó el momento de la foto y se dio cuenta de que era el único que no lo llevaba. ¡Momento de estrés! Parece mentira que un arquitecto como él tenga problemas terrenales, como nosotros. Vuelta a intentarlo. Esta vez hubo suerte y enseguida lo consiguió. Demostró que en momentos de estrés funciona estupendamente. No obstante, y en defensa del matrimonio Foster, bastante que aguantó la larga jornada. Por la mañana temprano llegaron a Oviedo en su jet privado procedentes de Nueva York. Después, paseo por la ciudad y un poquito de “shopping”, incluido departamento de lencería de El Corte Inglés. Después, encuentro con los Príncipes –el que nos ocupa–, comida y entrega de premio. Y de ahí, a eso de las nueve de la noche, de nuevo cogieron su jet privado esta vez con destino a Pekín. Con el jet lag que debían tener encima bastante que aguantaron los pobres y eso sí, con la sonrisa siempre puesta, que el día lo requería.

Enviado por: La mía mamma

2 Comentarios Añade un comentario


  • 1. reformas nirmans  |  Diciembre 23rd, 2009 at 22:20

    si quieren hacer alguna reforma por madrid miren a reformas nirmans en google

  • 2. adivina  |  Marzo 9th, 2010 at 15:14

    què interesante evento

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