Archivo para Septiembre, 2009

Foto de familia 25 Septiembre, 2009

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Una de mis películas favoritas cuando era más joven fue “Los Adams”. Me encantaba sobre todo Morticia, con su melena y labios negros, tan segura de sí misma, tan enamorada de Raul Julía, tan condescenciente con el terrible look de sus hijos. Por eso, no seré yo quien critique el look góticosocialista de las hijas de nuestro presidente, pulseras de cuero y botas de militar incluido. A los 16 y 13 años, bastante tiene uno/una con que los hijos se desmanden y hagan un botellón en plenos jardines de Moncloa, o aprueben la ESO antes de que la cambien otra vez. Yo seguramente les habría puesto algo más discreto a mis niñas si Obama me invita a la Ópera, sobre todo porque tanto vestido negro en la Casa Blanca con una primera dama de color que viste de naranja parece casi una contradicción de tipo cromático, y perdonen el juego de palabras. Pero lo que me subleva no es que las hijas de Zapatero y Sonsoles vistan como si en lugar de ir de visita diplomática fueran de sepelio, a qué fin. A mí lo que me pone el vello de punta, y no de emoción, sino de indignación, es que la familia acuda invitada a casa de Barak y Michelle, que no son los primos de América, sino el presidente de los EE UU y señora (suponemos que viaje, alojamiento y refrigerio lo pagan éstos), posen y luego nos digan a los medios que nada de publicar las imágenes, que las criaturas son menores y está prohibido. Pues oiga, mire usted. O no las lleve, o póngales un servicio de canguro en el hotel o déjenos ver sus caras en una foto oficial. Dice un compañero que si Zapatero no ha logrado convencer a sus hijas de que dejen en casa el estilismo a lo Morticia para ir a Washigton, vamos mal los españoles a los que nos tendrá que convencer de cosas mucho más sesudas. Pero yo me quedo con otra interpretación. La censura previa no es propia de un país como el nuestro, toda vez que nadie ha obligado a la familia a dejarse retratar y el gesto, lejos de ser pecaminoso, es el símbolo de una estrecha amistad bilateral, aquello que tanto anhelábamos los españoles. Y lo peor, no debe haber mortal que no busque en las constelaciones de Internet la dichosa foto para comentarla en la tertulia del café, en el patio del recreo o en el rellano de las escaleras.

1 Comentario Miss Tallas

Su último baile 23 Septiembre, 2009

dirty-dancingNo era el mejor actor del mundo, ni el más guapo, pero era un actor querido, de los que se quedan en el salón de casa. Era uno de esos actores que forman parte de la vida, que son como de la familia. Mi historia de amor con él empezó en aquel lejano y romántico “Norte y Sur”, y se consolidó con la mil veces vista, escuchada y bailada “Dirty Dancing”, que no es, desde luego, una pelí­cula grandiosa, pero sí­ una pelí­cula de tarde lluviosa, de manta y café humeante, de las de saberse los diálogos de memoria. Podrí­a decirle a mi querido Patrick que me he pasado media adolescencia loca por sus músculos y sus camisetas, que sus sugerentes movimientos nos volvían locas a mí­, mis hermanas y mis amigas y que todas queríamos protagonizar el gran baile del final de la peli con él, envueltas en sus poderosos brazos. Que era alto y fuerte, y que esta condición la paseó por la alfombra roja de la vida con una dignidad propia de Oscar. Cuentan que en su último papel, en la serie “The Beast”, dejó de tomar pastillas que aliviaran a la bestia que lo estaba devorando por dentro para dar a su interpretación mayor verosimilitud, para reflejar en su demacrado rostro el dolor y los fantasmas, la oscuridad de un personaje atormentado.

Ahora que se ha ido, siento que Patrick Swayze, ese bailarín ceñido de negro, el macarrilla duro con corazón de oro, el fantasma más guapo y dulce, por el que tanto llorara Demi Moore en “Ghost”, se queda para siempre conmigo. Ya estoy esperando esa tarde lluviosa para ponerme “Dirty Dancing” en el salón de casa y abrazarme a él en el último baile, un baile eterno, armonioso y bello en mi recuerdo.

Descansa en paz.

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¿Cuál es tu Jesús favorito? 18 Septiembre, 2009

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Currupipi, la corrida de toros sólo para mujeres… el otro día cuando escuché a ese Jesulín al que conocimos hace años y que tanto nos hizo reír hablando con Javier Cárdenas en su programa de radio sentí que el tiempo no había pasado. Ja, ja, cómo me reí cuando contó cómo su tigre Currupipi se había puesto a perseguir a Manuel Benítez el Cordobés en una visita del veterano torero a Ambiciones y cómo Jesús se había puesto a perseguir a Currupipi. Me imagino la situación. Genio y figura hasta la sepultura, habló de lo más natural, sin tapujos, llanamente, cómo él ha sido siempre. Y yo me pregunto, ¿dónde ha estado todos estos últimos años ese sincero y divertido Jesús?, ¿dónde estaba cuando su mujer respondía a las mil y una polémicas que les han rodeado? ¿No hubiese sido más fácil, maestro, poner antes los puntos sobre las íes, como tan bien sabes hacerlo? ¿No hubiese sido más sencillo luchar por tu hija Andrea desde el primer momento y no llegar a esta situación tan violenta con la niña? Yo, desde luego, me quedo con el Jesús de antes. ¿Y vosotros?

2 Comentarios La mía mamma

Yo quiero una válvula para mi cerebro 17 Septiembre, 2009

DUQUESA DE ALBA Y ALFONSO DIEZ

Dios me libre de acercarme siquiera por la acera de al lado a la cirugía y las adicciones que provoca, visto el careto que se les queda a muchas que han pasado buscando un pómulo nuevo y salen con una boza-buzón, un ojo más alto que otra o una nariz que no reconocería ni el dni de uno. Yo lo que quiero es una válvula. Así, como lo leen, una válvula para mi cerebro. Quiero que me abran por donde sea para que en mi cabeza entre por fin el elixir de la eterna juventud. Porque estos brebajes a los que aspiramos todas las mujeres que entramos en la edad de la arruga no sirven para nada. Aquí, visto lo visto, lo que funciona es el modelo duquesa de Alba. Aún recuerdo hace un verano su cuerpo derrumbado en la silla, sus piernas debilitadas por la enfermedad, su mirada triste y lejos de las plazas de toros que tanto le gustan. Pero hete aquí que la operan, con gran susto de todos los que la seguimos y admiramos, y no sólo sale airosa del quirófano, sino que le han quitado así, a ojo de buen cubero, unos 20 años. Su pelo, sus minifaldas, sus pasos firmes y seguros, sus abalorios (síntoma de su inequívoco estilo)… su amor joven y pasional, como su espíritu. A mí lo único que me falta para dejarme operar es que me digan que Cayetana y su funcionario se casan. Juro que entonces tiro todas mis hidratantes y me ingreso.

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David y su nuevo tatuaje 10 Septiembre, 2009

DavidCada vez que veo a David Beckham dando una entrevista un poco personal le sigo con ahínco. Él y Victoria me parecen una pareja tan poco terrenal que me produce una enorme, pero enorme, enorme curiosidad saber cómo es la vida normal, si es que la tienen normal, de los Beckham. El futbolista acudió al programa de Ellen DeGeneres y lo hizo acompañado de su mujer y sus tres hijos, para demostrar –digo yo– que una familia unida jamás será vencida. Desde luego, el chico es un padrazo y eso lo viene demostrando desde hace años. El guapetón, que se confesó muy tímido, contó, una vez más, lo importante que son para él sus hijos y su mujer y contó también que es un romántico empedernido, tanto, tanto, que avanzó que se ha tatuado diez rosas en el brazo por sus diez años de matrimonio. Pues qué bonito detalle, pero casi casi preferiría que no lleguen a las bodas de plata porque el chico ya no sé qué –y lo peor, dónde– se va a hacer más tatuajes. Chico, desengáñate, que el amor no tiene porqué demostrarse sufriendo.

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Con la duda a cuestas 2 Septiembre, 2009

PenélopeAsí ando. Bueno, más bien me arrastro. Porque vivo sin vivir en mí. Con lo poquito que le costaría a nuestra “Pe” decir si sí o si no. Total, vía comunicado –tampoco es que pida yo mucho más– y a través de sus representantes. Para que no se canse, en caso de que sea sí. O para que no tenga ni que molestarse en caso de que sea no y que su tripilla sea sólo debida al veranito de terraceo y tapeo que se ha regalado con Javier Bardem. A mí me gustan los dos. Y a veces fantaseo con la carita de la criatura que naciera mezcla de sus estupendas hechuras genéticas. A saber: moreno o morena, guapo o guapa y, sobre todo, artista, que de casta le vendría. Pero ante la ausencia de conocimiento del hecho, ante esta incertidumbre… rápidamentese me desmorona la fantasía y recuerdo que Penélope, como todas –menos mal–, también engorda. Y que quizá la barriguilla sobre la que todo el mundo habla sean un par de kilillos que, para más inri, le quedan bien, porque ella tiene las curvas muy bien puestas. Sea como fuere, Penélope, atiende la súplica de ésta, tu fiel seguidora, y sácanos de dudas para que dejemos de suponer –eso que tan poco parece gustarte–. Total, no te pido ni que nos digas el sexo o si tenéis nombre. Me basta un monosílabo. Sí o no. Bien poquito te cuesta.

1 Comentario Escarlata