Archivo para Abril, 2009

Un año más ha salido ya el ránking de las mujeres más sexys, realizado con las votaciones de 685.000 internautas españoles que han participado en una encuesta realizada por la revista FHM. La lista ha venido con sorpresa. Resulta que Carme Chacón, la ministra de Defensa, se ha colado entre las más deseadas. Está en el número 97, vale, pero ahí está la mujer. Lo que hace el poder… porque la chica, sí, es mona pero no creo que nadie hubiese reparado en ella si no estuviese en el puesto político en el que está. La verdad, que sólo haya 96 mujeres más sexys que ella en todo el mundo pues… me sorprende. Os cuento, si tenéis curiosidad, cómo anda el top ten de la lista: en primer lugar, Pilar Rubio; la siguen Elsa Pataky, Amaia Salamanca, Megan Fox, Scarlett Johansson, Patricia Conde, Carolina Cerezuela, la modelo Adriana Lima, Eva Mendes y Paz Vega. En fin, contra gustos no hay nada escrito…
La mía mamma
La verdad:
a mí, gustar me gustan (más que comer con “los deos”, que dijo la Faraona cuando conoció al Pescaílla –cuentan–) . Y no, no me cansan. Es más, me encanta verlos y que no paren de generar noticias. La última: que se separan. Sí, ya se ha dicho más veces, pero ahora hay cifras sobre la mesa: 90 millones de dólares. Son los que le daría ella a él si se va y le deja a todos los niños, que ya no me acuerdo ni cuántos son (seis, creo, y todos monísimos). Pero mi Brad, además de guapo, es un padrazo, y no creo que renuncie a la custodia de sus hijos por un puñado de dólares. De hacerse realidad el rumor, no sería tan hipócrita como para decir “lo siento” –¡menudo pedazo de soltero!–, pero sí lamentaría dejar de verlos juntos, porque son un espectáculo, un regalo de la naturaleza para nuestros ojos, curiosos devoradores de belleza y famoseo. Pase lo que pase, hagan lo que hagan, prometo enterarme y contarlo. Que pa eso estamos.
Escarlata
Lo siento, la duquesa de Alba está entre mis personajes favoritos y soy reincidente, pero no lo puedo evitar. Es que me encanta. No va el otro día y, cuando la preguntan si va a ir a ver torear a Morante de la Puebla, contesta que ése “es tonto”. Me encanta, es que no tiene pelos en la lengua. Anda… que se va a atrever alguien a meterse con su Fran. Pero bueno ya en el tema de la famosa medalla no me meto, que eso es otra guerra. Lo que admiro es ese salero que tiene para decir lo que piensa sin pelos en la lengua pero eso sí, sin perder la compostura. Diga lo que diga, ella nunca pierde su saber estar. Por cierto, que tan bien está la duquesa –mi más sincera enhorabuena por esa pronta recuperación– que, al parecer, ya está de vuelta en Madrid “maquinando” dónde será su próximo viaje con Alfonso. Hablan de París o Marruecos. Pues otra vez lo repito, la admiro, me encanta que ame la libertad y la vida y que quiera disfrutar al máximo. Lo que sí le pido, duquesa, por favor, es que se cuide, que la queremos dándonos lecciones muchos años.
La mía mamma
Si hay alguien en este universo nuestro de famosos que se reciclan a sí mismos con tal de no desaparecer del “calndelabro” que desentona precisamente por lo contrario, es decir, hacerse invisible, es Rocío Carrasco. Desde que su madre ascendiera a los cielos de la copla hace casi tres años, hemos visto a la hija ¿tres? veces. Y siempre en el juzgado, a ver por dónde mete mano a las cosas de su ex, Antonio David, con el que debe tener tantas denuncias interpuestas como rizos en la cabeza. Hablando de pelo… Una amiga me ha chivado que la joven, que como digo parece haber sido engullida por la tierra, se ha teñido su melena de leona. Mi fuente se la encontró en la urbanización donde reside, en los alrededores de Madrid, convertida en !pelirroja¡ y muy bronceada; vamos que en la capital no ha cogido el moreno, a deducir del diluvio que hemos tenido. ¿Hará viajado a Miami? ¿Se habrá confinado en Chipiona? ¿Tendra UVA en su magnífico chalet? ¿Le prepararía su adorado Fidel una escapada al Caribe? Enfin, que a Rocío Carrasco Mohedano la vemos menos que a las hijas de los Príncipes, que ya es decir.
Miss Tallas
Después de trasladarse a vivir a Madrid, como ya os adelantamos, e instalarse provisionalmente en una casa de Tita, me llega la noticia de que Borja y Blanca se han mudado ya a un adosado con jardincito y un enorme garaje. Cuentan que la pareja estuvo comprando cosas para su nuevo hogar en Zara Home, donde, en vez de ir eligiendo artículos, como todo hijo de vecino, pedía el escaparate completo. Me lo creo. Y me lo imagino. Lo que sí me cuesta imaginarme es otra que cuentan, otra escena de Borja y Blanca mucho más… cómo diría yo… pedestre. Póngamonos en situación: la pareja –escolta incluido– en un supermercado, en concreto en la zona de droguería, donde las fregonas y demás. El hijo de Tita y su chica comienzan una bronca descomunal que termina con escobas volando –sin brujas arriba–, lo que sí debía haber por los aires eran chispas –y no de amor–. Al final, fue el pobre escolta el que se puso a recoger todo lo que habían tirado (yo creo que el hombre prefirió agacharse a recoger por no mirar a la cara a nadie de pura vergüenza); porque digo yo que a mí me parece muy bien y muy sano que las parejas se digan lo que sienten y no se dejen ningún resquemor dentro y así el amor fluya y tal y tal, pero tanto dinero gastado en educación y tanta “alta gama” para montar después un numerito de este calibre… ufff, me parece de lo más vulgar.
La mía mamma