

Cuando el otro día me enteré de que Harrison Ford lleva muy mal eso de cumplir años me llevé un soponcio. A sus 67 años, ha decidido retirar todos los espejos de su casa para no verse. Será excéntrico… Pues a mi parecer el mítico Indiana Jones no se conserva nada mal. Espero que eso de no verse no le sirva para abandonarse, que no creo que a Calista le guste nada.
Luego está la otra cara de la moneda, nuestra Concha Velasco, orgullosísima de sus 70 años y de cómo los lleva. ¡Eso es, chata! La actriz ha confesado que ella no sólo no quita espejos sino que pone fotos nuevas suyas todos los días para verse cómo es.
Enviado por: La mía mamma


Ya lo he dicho en este espacio más veces, pero me veo en la obligación moral de insistir en mi devoción por la duquesa de todas las Españas, mi noble favorita, mi abuela ideal. Quiero lanzar desde aquí una iniciativa, fundar un foro que promueva el casamiento de Cayetana de Alba con su enamorado Alfonso. Es lo único que le falta a mi ídolo para convertirse en mito viviente de mis días. Una boda. No sé si irían sus hijos, a los que, de verdad, no entiendo que no compartan el rejuvenecimiento a los Benjamin Button de su madre, pero yo prometo que si se dan el sí me hago vegetariana, hago el Camino de Santiago a pie y no voy nunca más de rebajas, ni aunque los Manolos me los pongan a 10 euros.
Enviado por: Miss Tallas


Pues me parece muy bien. Y es que es humano. Que a una le den un premio y se le suba el alegrón y el champán a la cabeza es lo más normal del mundo. Digo yo. Sí, ella sabía que había un montón de flashes y cámaras grabándola, ¿y qué? Además, no negó que las chispeantes burbujas doradas estaban haciendo su efecto. Mariah iba y estaba contentilla. Y así se manifestó. Y que conste que a mí esta chica, ni me va ni me viene, es más, me viene máss que me va: ni me gusta su música, ni ella, ni su estilo. Pero reconozco que me ha resultado simpático su “pedillo”. Además, no llevaba un colocón decadente, de ésos de los que luego la gente se avergüenza, sobre todo si el careto de la fotografía delata lo lamentable del estado. Éste no era el caso. Era alegría y alegrón. Y yo que me alegro. Brindo por ti, Mariah, por lo mucho que brindaste para celebrar y para que sigas luciendo espontaneidad y caderas y curvas. Y para que te des alegráas y homenajes. De vez en cuando, nos viene bien que alguien nos recuerde que vosotros, por famosos, no sois más que humanos.
Enviado por: Escarlata


Surie Cruise nos tiene quitado el sueño a muchos. A sus tres años, la muñequita de Tom Cruise y Katie Holmes se ha convertido ya en un icono de la moda, siempre hecha un pimpollo, vestida por su madre, que cuida hasta el último detalle. La niña, además, es que es mona, graciosa, sabe posar… le van las cámaras; de casta le viene al galgo. Pero si bien es ejemplo de la moda, no lo es de pedagogía. Las críticas no van a la niña –pobrecita–, van a los padres, desmesurados por dar a su hija lo mejor de lo mejor y más. La última es que le han regalado un coche de carreras; es una réplica, eso sí, que no puede circular por la carretera. Pero su precio es astronómico: el actor se ha gastado la friolera de 20.000 euros. Al parecer, a la pequeña le encantan las competiciones automovilísticas y se queda anonada cuando las ve en la tele. Si el coche le gusta, el actor está planteándose poner un pequeño circuito de carreras en su casa de Los Ángeles. Sin más comentarios.
Enviado por: La mía mamma


Brad Pitt y Angelina Jolie son de un desprendido que no tienen precio. La pareja acaba de donar 70.000 eurines a la asociación American SOS Children’s Village. Los fondos irán destinados a mejorar el día a día de 300 niños de Illionis y Florida. Solidarios a más no poder, de sus desinteresadas aportaciones se han beneficio ya desfavorecidos de medio mundo. Guapos, famosos, padres entregados y solidarios, la única pega es que nos tengan siempre en un vilo con que si se separan o no. Esperemos que duren mucho.
Enviado por: La mía mamma


Ayer me desperté con la noticia de la crisis de Espartaco y Patricia, ¡pero si parecían la pareja perfecta! Tan educados ellos, siempre con una sonrisa en la boca, siempre tan discretos… tan mona ella, tan madre y esposa amantísima… qué chasco; en fin que aquí nadie se libra. Después de 18 años de matrimonio y tres hijos en común de entre ocho y 17 años, la pareja atraviesa la peor crisis de su matrimonio. Tanto que en los círculos sevillanos más allegados a la pareja se asegura que podrían separarse en breve. Lo peor, que la crisis tiene nombres y apellidos, aunque no los conocemos. Al parecer, a él se le relaciona con una mujer que trabaja para la Junta de Andalucía, en un sector vinculado con el mundo taurino. ¿Pero chico?!!! Yo no puedo más de tanto chasco. Ya estoy deseando que acabe este año, porque si no va a acabar con mi delicado corazón. ¡Cuántas rupturas!, ¡cuántos desamores! Que si Lydia Bosch y Alberto Martín, Guti y Arancha, Imanol Arias y Pastora Vega, Norma Duval y José Frade, Simoneta Gómez-Acebo y José Miguel Fernández Sastrón, Beltrán Gómez-Acebo y Laura Ponte… un año para el olvido.
Enviado por: La mía mamma

Qué buena pareja hacen, tan glamourosos ellos, tan oscarizados y tan reacios, por cierto, a contarnos cositas. Tan misteriosos son Penélope y Javier que siempre andan rodeados de rumores, como todos estos meses pasados en los que nos habíamos hecho ilusiones de que Pe estaba embarazada hasta que, en un alarde de sinceridad, dijo que no, que no lo estaba. Con lo fácil que hubiese sido desmentirlo desde el principio; mira que les gusta jugar al misterio. Pues el último rumor es que se casan; sí, sí, que hay boda. Dicen que ella ya tiene casi hasta el diseñador elegido, Balenciaga. Dicen, incluso, que se darán el “sí, quiero” antes de Fin de Año y en España. ¡Ya me gustaría a mí verles! Sólo de imaginar la escena de Javier Bardem vestido de chaqué entrando en una iglesia del brazo de su madre con mantilla y peineta me regocijo. Les imagino regalando sonrisas a todos los curiosos que se arremolinarán para verles salir como marido y mujer, posando con sus fans y dándose un besito, accediendo al grito de “que se besen”. En fin, que soñar es gratis aunque ya tengo yo mis dudas de que estos chicos se vayan a casar al estilo clásico, aunque el amor hace milagros, quién sabe.
Enviado por: La mía mamma

Andan por aquí los chicos de la saga “Crepúsculo”, por los cines y por las calles, abrazando fans por las aceras. Y eso me mola. Mucho se habla de por qué este resurgimiento de lo vampírico: desde un familiar de Stoker que anda resucitando al Drácula más conocido y seductor de todos los siglos (jamás olvidaré a Gary Oldman interpretándolo, con esas gafitas, en la peli de Coppola), a la archipopular serie “True Blood”, con esos vampiros tan guapos y sugerentes, pasando, cómo no, por “Crepúsculo”, la saga de moda, el fenómeno fan por definición. ¿Que qué vemos en los vampiros? Pues no sé: quizá nos parezcan tipos interesantes, maduros, con el conocimiento que dan sus larguísimas y casi siempre atormentadas vidas. Nos gusta su halo romántico, el terciopelo rojo, la noche, la luz tenue… la atmósfera envolvente. Y si a eso le sumamos una dosis de emoción adolescente y una historia de amor, el éxito está asegurado por lo largo y ancho del mundo. Aun así, a pesar de ser ídolos mundiales, da gusto ver a sus protagonistas comportándose como si fueran el vecino del segundo. Con famosos así da gusto. Larga vida, vampiros, y muchos éxitos.
Enviado por: Escarlata


Siempre he apreciado a Jesulín, he de confesarlo. Admiro su capacidad de lucha, su simpatía, su espontaneidad y su confianza en sí mismo, por mencionar algunas cualidades. Cuando en septiembre concedió una entrevista a Javier Cárdenas y volvimos a reencontrarnos con el Jesulín de siempre no pude evitar esbozar una sonrisa: me alegré de que siguiese ahí y así, como siempre, con su sencillez y su buen humor. Ahora, dos meses después y después de conceder tres entrevistas consecutivas en sólo unos días –en la misma cadena, por cierto–, he de confesar que estoy un poco hasta los pelos de él. Sé tanto de él que sueño con él: con los 18 ó 20 cafés con dos botes de leche condensada que cuenta que se tomaba; con sus días en el colegio, del que le echaron por viejo; con su historias con Currupipi… Sueño también con el día en que, como él, encuentre a una pareja de la que cada vez que hable me emocione y llore… impresionante, debe ser envidia cochina lo mío. Pero no puedo más ya, me sale por las orejas… estoy “pelín” empachada por un lado, perpleja por otro. Jesús, ¿qué ha pasado para que hayas pasado de cero a cien como si nada?
Enviado por: La mía mamma



Norman Foster y Elena Ochoa animaron el encuentro con Felipe y Letizia previo a la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Lo hicieron muy a su pesar, pero lo hicieron. La situación fue la siguiente. Cada premiado iba entrando al salón donde los Príncipes les esperaban en el hotel de La Reconquista, en Oviedo. Primero entraba el premiado, en este caso el que nos ocupa, Norman Foster, y tras él su acompañante, en este caso lady Foster; es decir, nuestra Elena Ochoa. A él le entregaban una insignia de la Fundación Príncipe de Asturias que debía ponerse para la foto de familia con el resto de premiados y ella debía retirarse a un discreto segundo plano a ser, simplemente, espectadora del inolvidable encuentro. Y ahí empezaron los problemas. Elena se despistó, eran los segundos premiados en entrar. Los primeros habían sido la Organización Mundial de la Salud, con numerosos representantes. ¿Qué pasó? Pues que ella vio tanta gente en la foto que pensó que ahí debía estar ella también. Y ahí se puso. Menos mal que pronto le alertaron de su error y se retiró, primero a una segunda fila no tan discreta como habían pensado los organizadores. De nuevo, le pidieron retirada y a la tercera fue la vencida. Mientras se sucedía esta escena, su marido protagonizaba otra. Ya colocado en la foto de familia intentaba ponerse sin acierto el pin; ni la ayuda de Margarita Chan, directora general de la OMS, sirvió. Norman terminó desistiendo y se guardó el pin en el bolsillo. Pero la historia no termina ahí porque llegó el momento de la foto y se dio cuenta de que era el único que no lo llevaba. ¡Momento de estrés! Parece mentira que un arquitecto como él tenga problemas terrenales, como nosotros. Vuelta a intentarlo. Esta vez hubo suerte y enseguida lo consiguió. Demostró que en momentos de estrés funciona estupendamente. No obstante, y en defensa del matrimonio Foster, bastante que aguantó la larga jornada. Por la mañana temprano llegaron a Oviedo en su jet privado procedentes de Nueva York. Después, paseo por la ciudad y un poquito de “shopping”, incluido departamento de lencería de El Corte Inglés. Después, encuentro con los Príncipes –el que nos ocupa–, comida y entrega de premio. Y de ahí, a eso de las nueve de la noche, de nuevo cogieron su jet privado esta vez con destino a Pekín. Con el jet lag que debían tener encima bastante que aguantaron los pobres y eso sí, con la sonrisa siempre puesta, que el día lo requería.
Enviado por: La mía mamma
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