Lo bueno en lugar de lo malo
Me han dicho dos amigas divinas que últimamente notan bastante pesimismo o desazón entre sus amistades, no por la política o la economía, sino por la mala educación generalizada, la falta de gusto, la escasez de sentido común y de cosas verdaderamente excepcionales. Yo les comentaba que para eso está el recurso infalible de rodearse de gente afín a ti: gente que a la que admiras, respetas y a la que encuentras realmente especial; gente con gustos u opiniones parecidas e incluso, discrepantes, pero movidos siempre por la buena educación, el tacto, la sensatez…
Claro que luego, en el día a día, puedes tener mejor o peor suerte pero, si procuras ver lo bueno (esa sonrisa de alguien amable, esa palmada de afecto, esas palabras de ánimo) en lugar de lo malo (sin comentarios, aquí que cada uno ponga lo suyo), siempre te parecerá que lo que merece la pena es mucho más fuerte que lo vulgar. Pero ellas, erre que erre: que si ya no se puede salir a ningún sitio, que si la gente no tiene conversación, que si nadie se arregla convenientemente para determinados actos, etc. Y ya tuve que contarles lo que decía mi abuela: si te entretienes con lo feo, te pierdes lo bonito.
6 Comentarios February 29, 2008

