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	<title>Comentarios en: Nos vamos de carnaval</title>
	<link>http://www.servicioshf.com/hfblogs/cristina-divina/2008/01/31/nos-vamos-de-carnaval/</link>
	<description>AR. La Revista de Ana Rosa, el blog de Cristina Divina</description>
	<pubDate>Thu, 20 Nov 2008 14:15:46 +0000</pubDate>
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		<title>Por: marina</title>
		<link>http://www.servicioshf.com/hfblogs/cristina-divina/2008/01/31/nos-vamos-de-carnaval/#comment-617</link>
		<pubDate>Sun, 03 Feb 2008 11:36:21 +0000</pubDate>
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					<description>Ja, ja, ja... Qué buenas las ideas para disfrazarse, Cristina Divina, yo siempre les he tenido alergia a los disfraces porque, de pequeña, en vez de recurrir al radicional traje de sevillana, mis padres me disfrazaban de cosas o personajes que ni yo ni ninguno de los niños de mi clase conocíamos, por ejemplo, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡de Edith Piaf!!!!!!!!!!!!! Imagínate el trauma.
Por eso yo, a mis hijos, procuro disfrazarlos de pirata, de fantasma, de futbolista... de cualquier cosa que no necesite explicación añadida. Pero mi marido y yo tuvimos que ir a una fiesta de disfraces en casa de unos amigos, y no teníamos ni tiempo, ni ganas ni dinero de ir a alquilarlos, así que acabamos yendo él de Sherlock Holmes (con un batín de seda que había heredado de su abuelo y una lupa en la mano) y yo de "oriental" (con mucho eye liner y todo lo que tenía por el armario que recordara al Lejano Oriente). Y lo mejro vino después de la fiesta, ya en casa: ¡los disfraces son el mejro afrodisíaco! Y si alguien quiere más explicaciones, que mire el anterior tema que se trató en este blog.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Ja, ja, ja&#8230; Qué buenas las ideas para disfrazarse, Cristina Divina, yo siempre les he tenido alergia a los disfraces porque, de pequeña, en vez de recurrir al radicional traje de sevillana, mis padres me disfrazaban de cosas o personajes que ni yo ni ninguno de los niños de mi clase conocíamos, por ejemplo, ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡de Edith Piaf!!!!!!!!!!!!! Imagínate el trauma.<br />
Por eso yo, a mis hijos, procuro disfrazarlos de pirata, de fantasma, de futbolista&#8230; de cualquier cosa que no necesite explicación añadida. Pero mi marido y yo tuvimos que ir a una fiesta de disfraces en casa de unos amigos, y no teníamos ni tiempo, ni ganas ni dinero de ir a alquilarlos, así que acabamos yendo él de Sherlock Holmes (con un batín de seda que había heredado de su abuelo y una lupa en la mano) y yo de &#8220;oriental&#8221; (con mucho eye liner y todo lo que tenía por el armario que recordara al Lejano Oriente). Y lo mejro vino después de la fiesta, ya en casa: ¡los disfraces son el mejro afrodisíaco! Y si alguien quiere más explicaciones, que mire el anterior tema que se trató en este blog.
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