Julio 26, 2009
¡Por fin llega el momento! Lo había estado esperando desde el verano pasado, ese que normalmente ves lejísimos y al final está a la vuelta de la esquina… Sí, las vacaciones. Me paso todo el año contando las semanas y los días que quedan para disfrutar un poco de mi libertad y recordar qué es eso a lo que llaman tiempo libre… ¿Alguien se acuerda de lo que es?
Este año toca playa, y la verdad es que me apetece muchísimo. El otro día pensando en lo que me iba a llevar y en lo que no, entré a lo que llamo yo “una crisis de espacio”. Está claro que para una quincena no te puedes llevar el armario entero (ya me gustaría), tienes que seleccionar lo que tú crees que en realidad te vas a poner. El problema es que a mí eso de pensar con anterioridad lo que me voy a poner no me gusta nada, es más me pone muy muy nerviosa. No puedo soportar que la maleta nunca cierre, que si cierra siempre esté a punto de estallar, que cuando llego a mi destino toda mi ropa esté hecha un cromo y que a pesar de llevar la casa a cuestas siempre me falte algo.
Es entonces cuando me viene a la cabeza una escena mítica de nuestra querida “Mary Poppins”. Me refiero a la escena en que qué Mary se pone a sacar miles de objetos inimaginables de su maleta sin fondo. ¿Os acordáis? Bueno, pues llevo desde que vi esa película buscando una igual. Y no la encuentro… ¿Os lo podéis creer?

Hasta que dé con ella tengo un verdadero problema, quiero llevarme todo y siempre terminamos dos personas intentando cerrar “eso” a lo que se le debería llamar “La maleta”. Llega el momento de transportarla, debería tener un regimiento especializado para llevar al monstruo. Pero eso no es lo peor… Lo peor llega a la vuelta. Momento en el que pretendo meter en el mismo espacio el doble de ropa, porque claro, en plenas rebajas en la playa, una no se puede resistir a traerse un par de cositas de más
Conclusión: Aviso a todas las lectoras, si alguien encuentra la maleta de Mary Poppins… ¡Avisadme!
Y vosotras, ¿Tenéis crisis de espacio?
Julio 7, 2009
Rebajas por aquí, rebajas por allá… La verdad es que si no fuera por mi pasión por las compras, terminaría cogiéndolas manía. Es monotema, desde luego. Quedas con tus amigas y la conversación se reduce a las adquisiciones de cada una en una especie de competición por ver quien ha sido la que ha encontrado el mejor chollo. Y luego viene el intento de plagio… Si, ese momento en el que te enamoras de la faldita de tu compañera del trabajo y pretendes que te cuente donde se la ha comprado. Si consigues sonsacarle la preciada información… ilusa de ti, te vas corriendo a la tienda con la esperanza que de que en plenas rebajas puedas encontrar tu objetivo… Pues no queridas. Normalmente en rebajas es muy difícil buscar un modelo en concreto.
Se debe hacer una lista (basta con hacerla mentalmente) e intentar comprar lo que nos falta para esta época del año. Yo aprovecho para hacerme con los típicos básicos que nunca te compras porque crees que son una tontería y que “ya te los compraras algún día”, el cual nunca llega… o con algún capricho inaccesible en plena temporada. Por ejemplo, ese vestido que viste en el escaparate del que te enamoraste perdidamente y por el que entraste en la tienda soñando que no se saldría de tu presupuesto. Claro que cuando la dependienta muy amablemente, te contesta el disparatado precio de tu vestido de ensueño… tu cara cambia por completo, intentas mantener la compostura y seguir con la misma sonrisa, pero acabas saliendo de la tienda con las manos vacías. Pues bien, las rebajas son la gran oportunidad para volver y hacerte con tu caprichito.
Acordaos de que el estilo marinero se lleva muchísimo, así que si podéis haceros con estampados de rayas no lo dudéis ni un minuto. Las sandalias romanas son otro in de la temporada y los monos, lo más de lo más, ya lo sabéis.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es que las tendencias que salen un año no se consolidan hasta el año siguiente. Por ejemplo, las romanas poca gente se atrevía a ponerselas el año pasado: “¡Qué horror, si parecen sacadas de la película de Gladiator!” oía por todas partes. Ahora me atrevería a decir que más de la mitad de las españolas ya tienen un par en su armario… Como pasa con todo, es cuestión de verlo en las revistas, en la calle o en tu grupo de amigas. Es una plaga. La moda hace que cambiemos nuestros gustos completamente. Por eso, en este campo no se debe decir “de este agua no beberé” porque nunca se sabe.
Yo de momento NUNCA, NUNCA, NUNCA…
- Me pondré unos zapatos o botas blancas.
- Rojo y Rosa en un mismo conjunto.
- Llevare imitaciones. Prefiero un buen bolso de Zara…
Pero como ya he dicho antes… “A saber…”
Y vosotras… ¿Os pensáis ir de rebajas? ¿Cuales son vuestros NUNCA, NUNCA, NUNCA?