Hillary “vagina explosiva” Clinton
Una bomba atómica escondida en la vagina de Hillary Clinton. Un cerdo rosa especialmente entrenado por los servicios secretos del FBI para la localización de explosivos. El puerco que olfatea, detecta la bomba, se avalanza… Me ahorro describir el resto de la escena. No, no es un sueño erótico de su marido Bill ‘donde pongo el ojo pongo la bala’ Clinton. Tampoco es la última estrategia de guerra santa de los que todos sabemos. Tan sólo es el argumento de un capítulo de los dibujos de South Park, una gamberrada salida de las mentes de Parker y Stone -sus creadores- que también acaban de hacer una historieta en la que la mismísima reina Isabel II de Inglaterra acaba suicidándose de un tiro en la boca tras fracasar una invasión británica a Estados Unidos.
Y es que a estas alturas de la Semana Santa -no ha hecho más que empezar- en la que ya han pasado Ben-Hur y Los Diez Mandamientos por la tele, después de ver a Antonio Banderas participando en la procesión Lágrimas y Sabores (qué morbosillos son) y tras, por si me faltaba algo, tragarme la película 300, de apabullante factura visual (propongo para el día del Orgullo Gay una carroza de cachas vestidos de espartanos), pero ideológicamente fascistoide (el autor de la novela gráfica, Frank Miller, prepara una entrega de Batman contra ni más ni menos que Bin Laden), cada día me sorprende y carga más la ola de iluminados, capirotes y mesías liberadores del mundo que nos invade.
Cada uno se divierte como quiere, está claro, ahí está Victoria Beckham huyendo de los fotógrafos en el aeropuerto de Heathrow en un carrito destinado para incapacitados y personas mayores (quién no ha aparcado alguna vez en una zona destinada a minusválidos, pensará), o Angelina Jolie, que cada vez que se deprime, en vez de irse a una tienda a comprarse unos zapatos caros, se va a un país del Tercer Mundo y se ‘compra’ un niño; pero mientras en estos momentos de tanto salvador del mundo y tanta torrija mental (ahora estrenan En busca de la tumba de Cristo, con Mónica CRUZ), yo me quedo con los dibujos de South Park, con la bomba atómica donde Bill Clinton bien sabe, y con esos cabroncillos que también bromearon sobre la sexualidad de Tom Cruise aunque el mesías cienciólogo, con todo su poder terrenal, impidió que ese episodio nunca más se volviese a emitir.
Y mientras, el único ‘dios’ que me ha hecho alguna vez gracia, Maradona, se mete pa´l cuerpo 20 botellas de champán y le da una hepatitis aguda. ¡Angelito!
Que os sienten bien las torrijas, y las de comer…
Abril 3, 2007
Públicado en la categoría: El Blogalizador


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