Archivo de November, 2009

November 25, 2009

DE PILATES Y ESPÍAS

Hola a todos desde esta fría ciudad en la que se ha convertido Madrid. No entiendo tampoco porqué la gente protesta “porque el frío haya llegado de golpe”, si estamos a finales de Noviembre…. !ni que esto fuese Tenerife!. En fin, yo feliz de la vida, porque como llevo una calefacción a cuestas, pues por fin agradezco el aire helado a mi alrededor… este embarazo me podría hacer ahorrar un dineral en calefacción, si no fuese porque vivo con una niña pequeña con un “termostato” normal, así que todavía estoy durmiendo con una simple mantita y voy por casa en manga corta.

Pero bueno, hoy os quería hablar de mi gran descubrimiento en este embarazo, y es el Pilates. No sé si ya os habreis dado cuenta, pero yo no soy una persona de gimnasios, sudar o grandes esfuerzos, pero como había oído hablar tan bien de esta técnica, pues he decidido probarla, y estoy bastante contenta. La verdad es que es una especie de gimnasia con movimientos lentos y calculados, que van a un grupo preciso de músculos, y no hacen sudar nada (prioridad importante para las vagas como yo).

200122769-001 De momento, estas clases las estoy dando con un profesor para mí sola, pues hasta él ha reconocido “que estoy un poco flojita”. Según Luis, mi monitor, el objetivo del Pilates en las embarazadas es estirar la espalda, drenar el líquido de las piernas y fortalecer las abdominales y el suelo pélvico para pujar con más fuerza.
Yo, que estoy yendo dos horas a la semana, no solo me lo creo, sino que estoy esperando que me descubran las abdominales que ya tenía dormidas mucho antes de quedarme embarazada (la fe mueve montañas, que dicen).
     
Pero no, ya en serio, te enseñan a respirar mejor… dicen que el aire no lo tenemos que coger en la parte de arriba, sino ensanchando costillas, y hay que expelerlo haciendo como un “ssshhhh” para no jadear ni soltarlo de golpe. A ver si el día que me ponga de parto me acuerdo de hacer el trenecito o hiperventilo desde el minuto cero como hice la primera vez.  También os comento que es muy importante cómo sentarse, cosa que sabemos todas pero que luego nunca hacemos, y me han dado un truco: la espalda se coloca sola si te sientas encima de los isquiones, que son los dos huesos gordos que notamos en el culete. Bueno, pues si tú buscas esas puntas del final de la pelvis, y te sientas encima de ellos, ya verás como automáticamente se alinea la espalda, y se nota pero en serio.
      
Luego hay otro ejercicio muy facilito para hacer en casa, que ellos llaman la postura del gato enfadado: te pones a cuatro patas, arqueas la espalda metiendo pelvis para dentro y apretando los glúteos y hundiendo la barbilla contra el pecho, ahí inspiras, y cuando sueltas el aire estiras la espalda sacando culo y haciendo el arco al contrario !es buenísimo!. 

Ya os iré contando progresos y posturas nuevas, a ver si es verdad que nos sirven para algo.
La otra cosa graciosa que os quería contar es que el otro día, estaba en la puerta del cole esperando a que nos abriesen la puerta para recoger a los niños y había un corrillo de mamis, una de ellas embarazada y otra con carrito, que estaban hablando. Yo estaba en mi mundo, hasta que oí palabras que captaron mi interés y puse la parabólica… !y estaban hablando de este blog!
      
Me  hizo mucha ilusión y mucha gracia estar ahí al lado escuchando cómo dos de ellas estaban explicando a las otras de qué iba el blog, estaban discutiendo de si cesárea a toda costa o si intentar el parto vaginal. Una de ellas incluso dijo que yo era “tonta”, que para qué iba a pasar por la dilatación cuando iba a ser tan difícil como un primer parto y más teniendo en cuenta que con una cesarea programada, como le habían hecho a ella, había ido todo genial y hasta había tenid tiempo de ir a la peluquería y depilarse y preparar todo con calma.
      
Me dieron ganas de meterme en la conversación y decirle que eso era todo muy ideal, pero que teniendo en cuenta que vivo a 25 kilómetros del hospital, y que estoy yo sola con una niña, pues como que la recuperación la veía más fácil por el método tradicional. Pero claro, eso hubiera sido como “descubrir mi tapadera”, ya veis que tontería, además de haber quedado como una entrometida, así que me quedé ahí callada, bamboleando la panza, y toda feliz porque por fin conociese la cara de gente que lee estas lineas.
      
Jejeje, estoy pensando que si leen ahora esta entrada, a lo mejor me relacionan con la embarazada cotilla que tenía la oreja pegada a su conversación, estaría bien para ver nuevos puntos de vista, ¿no creeis?.
       
También he empezado el curso preparto, voy a la escuela de padres de Aguirre de Cárcer, ya os contaré más la semana que viene, pues este viernes empiezo con la gimnasia, y ya os diré los truquillos que me vayan diciendo.
       
Un beso para todos
 
 
       Lucía

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November 11, 2009

DE VUELTA A LA VIDA NORMAL

Hola de nuevo,
!ya estoy aquí!, he llegado con el frío, por lo que parece, brr, parece que está más helado Madrid que Ankara, quién me lo iba a decir. Por lo demás, he vuelto a tomar “conciencia”  del embarazo después de esta pausa de seis semanas.

El viaje puso otra vez a prueba mis hormonas, que por lo que se ve se disparan con una facilidad de vértigo, y es que, cómo no, me perdieron una de las dos maletas, justo la que traía toda mi ropa de embarazada y las cosas importantes, y tuve que hacer una reclamación y estar veinticuatro horas angustiada hasta que apareció en Estambul. La pobre Martina va a nacer estresada seguro, pero es que no sé si a vosotras os pasa, pero no me puedo controlar: estoy tan tranquila, y de pronto me pongo a cien, de un mal humor increible y soltando sapos y culebras por la boca.

Esa misma tarde, ya más calmada, fui a preparar todas las citas para el curso pre-parto… y !oh sorpresa! me quedé en blanco cuando me preguntaron la fecha de parto ¿pero cómo es posible que me pase esto a mi? en serio, las lagunas mentales son oceánicas, ni por asomo se me ocurrió que se me podría olvidar un día tan importante. 

También fui la semana pasada al ginecólogo, quien me dijo que la prueba de la glucosa había salido genial, pero que tenía un poco de anemia gestacional, aunque no me quiso mandar ninguna pastilla. Ya me enteré  que salgo de cuentas el 22 de enero, aunque para seros francas, no me cuadran las cuentas… si a mí los embriones me los implantaron el día 2 de mayo, y me enteré de que estaba embarazada el 15, me sale que tendría que dar a luz sobre el 16 de enero, pero bueno, no soy muy de fiar en estos momentos.

Una cosa que me preocupó es que yo vengo toda decidida a intentar dar a luz por métodos naturales (epidural mediante, por supuesto), pero él me ha dicho que la primera premisa para una cesárea es haber tenido una cesárea previa, aunque ya hayan pasado tres años. Según el gine, ya tengo el útero abierto y más débil, con lo cual hay más riesgos de desgarro.

Ante mi insistencia, me soltó una de sus perlas “hombre, si me vienes  al hospital  con una dilatación de cinco centímetros, pues intentaré parirte, pero sino, hazte a la idea”. Así que ya me veo, en mis sueños, empezando a tener dolores y aguantando como una jabata en casa para llegar con una dilatación digna de la boca del metro de Madrid.

Claro, que tampoco sabeis vosotras que he empezado con la fase de los sueños y angustias… en los sueños, me veo con una maleta pefectamente hecha, dejando a la niña con mis padres o hermana, llegando al hospital tan tranquila, con un cd de música de relajación, velas e incienso de reflexoterapia y colocando incluso un cuenco con bomboncitos para todo aquel que entre en la habitación. Los dolores en mi sueño no son tan insufribles, y yo mantengo la sonrisa y bromeo con el anestesista cuando me pone la epidural y nos echamos unas risas. Luego entro al paritorio con una amiga, que lleva una cámara de video para grabar todo y mandarle el parto del video a David, y todo sale estupendamente.
¿qué os parece? jejeje, no estaría mal, ¿eh?

En el plano angustias, la cosa cambia, porque David se ha quedado en Turquía y yo estoy sola en la casa nueva con la niña, a 18 kilómetros de Madrid y por ende de mis padres (la familia de David no es de aquí, y la mía tampoco, sólo están mis padres y hermana, quien vive todavía más lejos de mi). La casa todavía está medio en cajas, y yo con el panzón voy lenta colocando y limpiando… !si todavía me pusieron ayer el teléfono!. No hay habitación de niña preparada, ni canastilla ni nada, así que más vale que no se adelante…. y bueno, que ya os estoy contando de mi carácter nervioso, con lo cual a ver cómo es el momento x, y no bloqueo yo sola la dilatación como sospecho que hice en el primer parto. A ver a qué hora me pilla, dónde estoy, dónde dejo a la niña, si le dan algún día de permiso a David en el trabajo para venir a Madrid a verme, cómo me las voy a apañar luego con Ale y los horarios del cole y una recién nacida….

Así que ya veis, yo creo que en psicología me dirían algo así como que tengo sueños “bipolares”, o como se llamen los que pasan por toda una montaña rusa de emociones en dos segundos.

Eso sí, por mí no va a quedar lo de cumplir mi sueño de parto zen, y me he apuntado a clases de Pilates preparto, que al parecer te ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico, a corregir posturas en la espalda, a empujar mejor y a relajarse… !a ver si funciona!. 

Pero eso ya os lo contaré la semana que viene.

Un beso a todos,

Lucía

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November 3, 2009

TURISMO Y TAQUICARDIAS

Hola a todos!

No os penseis que me he olvidado del blog, ni de vosotros, pero es que llevo unas semanitas… empezando por la falta de ordenador, y siguiendo porque me he tenido que pasar algún que otro día en la cama.

La vida en Turquía está siendo interesante, aunque no he podido hacer todo el turismo que hubiese querido. David trabaja muchas horas, incluso ha tenido reuniones en Estambul de cuatro días, con lo cual yo me he tenido que quedar sola en el país con Alessandra. Y claro, la niña, que justo antes de venir había empezado el colegio, pues se aburre de estar todo el día en casa. La empresa de mi marido nos ha dado un piso en una zona cerca de donde están las embajadas y oficinas, cosa que está muy bien a nivel de seguridad o de tiendas de lujo, pero muy mal a la hora de tener un hijo… no hay ni un parque a menos de dos kilómetros a la redonda!!

Así que la niña está todo el día enganchada a mí o al ordenador: cuando no estamos jugando a hacer puzzles, pintando o plastilina, tiene en propiedad “casi exclusiva” el ordenador, donde la pobre puede ver su dosis diaria de dibujitos animados… !me tiene loca!

En cuanto al embarazo, os adelanto que la gordi ya tiene nombre, se llamará Martina, y no “Bo” como quería su hermana, cosa que es un adelanto. Semana a semana voy notando cambios, y os prometo que es como si fuese mi primer embarazo, todo se vive con la misma ilusión e intensidad que la primera vez. Yo voy a peor, como es normal, jejeje: cada día me siento más pesadota, más “mamá ballena” La tripa ya tiene dimensiones más que considerables, otra vez que viene una niña grande, lo estoy viendo (Ale tuvo unas medidas de 53cm y 4 kilos), y los pechos me pesan un kilo cada uno por lo menos, ya no puedo dormir sin sujetador. La piel me pica y me tira si no me doy cremas, cosa que no estoy haciendo con tanta asiduidad como debiese, debo reconocerlo. Ah! y os cuento que me he pesado… ayer!! Llevo cinco semanas sin pesarme, y oye, no estoy tan mal… peso 70 kilos, así que he engordado 10 en siete meses de embarazo que voy a hacer mañana…. en el primer embarazo ya os conté que engordé 16, y sólo al salir del hospital ya había adelgazado 11, así que me estoy manteniendo bastante bien, a pesar de la gastronomía turca, que es deliciosa. Tienen unos dulces de hojaldre y frutos secos que son impresionantes, y la carne también es bastante buena, y además, más barato que en España, con lo cual estamos saliendo bastante a comer fuera.

A cambio… ejm, cómo podría deciroslo sin que suene demasiado escatológico… creo que es imposible… estoy yendo al baño como mínimo dos veces cada día, y he estado diez días a arroz y pollo, porque iba demasiado “suelta”. Un compañero finlandés de mi marido, que trabaja con él en la misma empresa, le ha dicho que es normal, que él que lleva cinco años ya aquí en Ankara, se pasó los dos primeros con diarreas intermitentes porque las bacterias de aquí son diferentes a las nuestras. Y eso que sólo bebemos agua embotellada. La que mejor ha resistido, quién lo iba a decir, es la enana, que estuvo tres días con caquitas flojas, y aún así no perdió el apetito, ni le dolió la tripa ni nada. Y sus padres, los dos, como dos flojuchos, en la cama tomando manzanillas, con retortijones y yendo al baño como el que respira. En fin.

embarazadaLo único que realmente me preocupa es que he empezado a tener palpitaciones y taquicardias. Sí, ya lo sé que es normal, en teoría… pero ha habido unas cuatro veces que me he preocupado bastante. Como buena internauta, me he pasado horas en internet mirando a ver si tenía que salir pitando para algún hospital y leyendo todo lo que he podido sobre eclampsia, tensiones altas, preclampsia y demás síntomas preocupantes, cosa que no ha hecho más que aumentar mi angustia y ansiedad. He leido que según avanza el embarazo, es normal que aumente la tensión, y que el corazón se “horizontaliza” (sí, existe el palabro, lo leí tal cual) por el cambio de disposición de órganos. Tengo un poco de remordimientos por haberme venido aquí sin saber el resultado de la prueba de la azúcar, y en teoría siempre he tenido la tensión baja, así que por ahí no tendría que preocuparme, pero es que no sabeis lo que es estar en casa jadeando, como sin resuello y el corazón disparado como si viniese de correr una maratón.

Antes de ayer, fuimos con dos parejas y sus hijos a ver el castillo de Ankara, y fue un día genial, viendo puestos típicos y tomando té en tiendas de alfombras y baratijas. Bueno, pues yo (habíamos quedado a las dos) a las seis ya estaba tirada en el suelo y cansadísima. A la una de la mañana, seguía en la cama con taquicardia, super agobiada y con David enfadado por “ser tan irresponsable”. Porque su teoría es que ya no estoy para estar cuatro horas caminando por muy feliz que sea, subiendo y bajando escaleras y cogiendo a Ale en brazos. Y tiene razón, porque ayer me pasé el día descansando y hoy también, y me encuentro genial.

De todas formas, se lo comentaré el día cuatro al ginecólogo. El día dos, este lunes, me vuelvo a Madrid ya con las enanas (y miedo me da el viaje). Esa misma tarde tengo cita para organizar el curso pre-parto, y el jueves voy al gine…. si es que no puedo ser tan estresada!!

La semana que viene, ya organizada en casita, os contaré estas visitas con calma.
Un beso!!
 
   Lucía

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