Archivo de August, 2009
August 31, 2009
Hola a todos!
Por fin os puedo escribir en un ambiente relajado, sereno y feliz. Estoy en Málaga, en casa de mis suegros, con la niña, mis cuñados y sobrinos varios. Mañana se termina ya el paraíso, pero me ha merecido la pena: llevo dos semanas de relax total. Después del veranito de accidentes – desgracias varias, me he pasado dos semanas de playa, piscina, comer mucho y dormir más, que buena falta me hacía. Bueno, a mí y a la enana, que también ha tenido la pobre sus merecidas vacaciones. Mis suegros viven en una casa bastante enorme para acoger a toda la familia , con un gran jardín y un montón de juegos para niños. No sé si a partir de mañana tendré el síndrome post- vacacional, pero si lo tengo, vamos, que bienvenido sea.
Lo malo- bueno, es que seguro que la báscula se me ha disparado. Yo que empecé en 59 kilos, y que os conté que os informaría de mis “avances”, pues que sepaís que ya debo rondar los 63 o 64, pues 18 semanas ya empiezan a pesar, tengo un pecho y una tripa ya bastante importantes, y además aquí cocinan de vicio, cosa que no ayuda a mantener el peso en raya.
Lo que está claro es que tras dos semanas en casa sin casi moverme por la neumonía de la nena, más mi semana de reposo por la amniocentesis más que el cuarto mes ya pesa han hecho que la balanza empiece a sumar gramos de manera alarmante. En mi anterior embarazo cogí 16 kilos (y cuidándome), y al salir del hospital ya había perdido 11. Ale pesó 4 kilos, y el doctor me dijo que tenía una placenta enorme, así que veo que este embarazo va por el mismo camino. Mi marido mide 2 metros, y yo sé que de él no puedo tener un bebé pequeñito y de dos kilos y medio, así que habrá que dejar que la naturaleza siga su curso.
No os voy a engañar: mañana empiezo algún tipo de dieta, no quiero obsesionarme con el peso, pero tampoco coger kilos sólo de grasa, y estas vacaciones han sido pésimas para mis pobres piernas (os resumo un poco: lasaña y pizzas caseras, asado argentino, pasta carbonara, ensaladas con mayonesa, litros de helado irresistibles… y eso que me he controlado lo que he podido!)
Pero es que hay otro asunto: TENGO HAMBRE!! Será el cambio de aires, será que ya no estoy revuelta, será ver el apetito de los niños… pero tengo hambre de verdad, y tengo luchas internas entre voces que oigo en mi cabeza “leches, que rico está estoy, voy a comer un poco más” “para gorda, que no es hambre, es gula” “vale, solo un poco, y si pico de la fuente en vez de servirme, como que ni se nota” “esta tarde meriendas fruta y listo” “total, en Madrid cocinas más light y ya está”. En fin, que si me pillase un psiquiatra descubriría otro factor no muy conocido en el embarazo: !la doble personalidad! jajaja.
Ya he empezado a darme crema antiestrías en tripa y pechos, aunque tengo una pregunta que haceros: ¿cuál es la mejor crema para vosotras? porque las hay carísimas, y luego hay gente que te dice que la mejor es la Nivea del bote azul de toda la vida o el aceite de almendras.
Mañana iré a recoger el resultado de la amniocentesis, espero no encontrarme ninguna sorpresa de última hora y relajarme ya del todo. Y tengo que pedir cita con el ginecólogo, tengo que hacer ya la ecografía del quinto mes.. tengo mono de ecografías!! ¿ a vosotras no os pasa? Si vendiesen un ecógrafo casero, os prometo que lo tendría todo el día enchufado para ver a mi enanilla hacer monerías y crecer.
A ver qué pasa con los resultados, cuándo me da cita el gine… y cuánto peso en su consulta, pues he decidido no subirme a una báscula que no sea la suya.
Ya os contaré. Glups.
Un besazo playero,
Lucía
August 21, 2009
Hola de nuevo!!
Me faltaba contaros cómo fue la recuperación y el resultado de esta “aventura” de la amniocentesis. La verdad es que este es uno de los post que me hubiera gustado no escribir, primero por la prueba en sí, y segundo, porque siempre lo he intentado hacer de manera optimista e incluso divertida, pero os puedo asegurar que fue uno de los peores fines de semana de mi vida hasta que tuve el resultado.
Después de hacerme la prueba, me dieron una hoja de recomendaciones en las que decía que debía ponerme durante una semana un óvulo de Progeffik cada doce horas. Como ya sabreis, es progesterona y sirve para evitar las contracciones en el útero. También me dijeron que no debía hacer ejercicio, cargar peso, darme baños calientes y mantener relaciones sexuales (como si alguien pensase en eso, sinceramente).
De la clínica me fui a la cama, donde me pasé las siguientes veinticuatro horas, aunque me levanté para comer e ir al baño; esto os puede parecer obvio, pero me metí en foros donde leí a una que decía que su marido la había llevado en brazos al baño (¿?) o de otras que tenían el orinal al lado de la cama para no levantarse.
El viernes por la tarde, cagaíca de miedo, llamé la laboratorio, pero me dijeron que no tenían ningún resultado todavía, y que en agosto no abrían los sábados, así que me tenía que esperar hasta el lunes a las doce. !menudo palo que me llevé!. No os imaginais el acopio de valor que había tenido que hacer para marcar el teléfono, así que el chasco fue monumental.
Yo opté por que me hiciesen también la FISH, que es un cribado de cinco cromosomas, y os recomiendo que si os encontrais en la misma situación, lo pidais también. En la amnio tardan en darte el resultado de dos a tres semanas, y con la FISH solo 48 horas. Eso sí, tienes que pagar 150 euros, pero compensa con creces el no tener que esperar medio mes angustioso hasta tener el resultado.
El fin de semana lo pasé entre la cama y el sofá, sin querer salir y mortificandome yo sola. Encima fue cuando falleció Jarque, y me pasé los dos días zapeando en plan morboso buscando noticias del pobre chico, y hartándome de llorar. Yo creo que como por fuera fui de fuerte, y no me permití deprimirme ni llorar por el bebé, busqué un escape para desahogarme a gusto.
El lunes volví a llamar y me dijeron que volviese a llamar a las cuatro de la tarde… !brr! y cuando ya tenía a toda la familia encima llamando y y agobiados con el ¿qué te han dicho? (eso es odioso), llamé otra vez y me dijeron QUE NO ME LO DECÍAN POR TELÉFONO Y QUE TENÍA QUE IR AL LABORATORIO A POR EL RESULTADO.
En mi cabeza negativa traduje esa frase como “si en la clínica me dicen que me lo dicen por teléfono y aquí me dicen que no, es que es malo y no me lo quieren decir”. Así que me dieron cita para la seis de la tarde, e insistí mucho muchísimo que quería ir yo sola, total, David no estaba y era la única persona que hubiese querido que me acompañase.
Y nada, al entrar una chica en bata blanca me dijo “¿eres Lucía? está todo bien” y ahí se me aflojó todo y hasta se me saltaron las lágrimas de alivio…
Luego me explicó que los datos confidenciales jamás los dan por teléfono (y ahí me acordé de la madre de la de la clínica un poco) y me explicó las pruebas que habían hecho. Al parecer, los fetos también pierden células de su piel, como nosotros, y es lo que analizan para buscar el ADN. Cogen esas células y las “calientan” hasta que tienen tejido suficiente para poder analizar los cromosomas. Luego los pasan por liquidos reactivos y otros fluorescentes, y lo importante es tener dos cromosomas de cada.
Y para que os voy a engañar, la pobre mujer dijo que quería que lo tuviese todo claro y se enfrascó en un monólogo pseudo- científico de siglas, pruebas y colores, pero yo solo oía un blablablá al que ni siquiera hice el esfuerzo de atender. Sólo deseaba salir y llamar por teléfono a comunicar a todos la buena nueva.
AH!! y como también analizan los gametos sexuales, me han confirmado 100% que ES UNA NIÑA!!. Ahora me vais a ayudar a pensar el nombre, verdad? Así que ahora empiezan mis vacaciones de verdad, y también, el empezar a disfrutar del embarazo… viene otra nena, es sana, y ya la siento moverse…
Y a vosotras ¿os han hecho alguna vez una amnio? ¿teníais otra idea de lo que es la prueba?
Un beso, y hasta la semana que viene
Lucía
August 12, 2009
Hola a todos!!
Aquí seguimos al sol de agosto, torrándonos y deseando (por fin) irnos de vacaciones. Os escribo muuuuuucho más relajada que la semana pasada, y eso que he tenido un final de fiestas “de traca”, como se suele decir. Tengo una amiga que siempre dice que “el último escalón de la mala suerte es el primero de la buena“, y esperemos que en mi caso sea así, y se cumpla.
La semana pasada, con billetes sacados para irme una quincena a la playita, fui al gine para recoger los análisis de sangre del cribado, cosa que yo me esperaba iba a ser un simple paseito antes de ir a comprar las cosas que me faltaban.
No me lo podía ni creer cuando me dijo que en la prueba para el Síndrome de Down ¡me había salido una posibilidad sobre cincuenta de que el bebé viniese mal! No me lo podía ni creer, la verdad. Al parecer, al dar 1/270 ya es riesgo alto, así que imaginad sobre 50. El doctor me recomendó que me hiciese una amniocentesis, y que estuviese tranquila, aunque él mismo supiera que era imposible. Encima, busca un centro donde te la hagan antes de tres días porque ya estoy de 16 semanas en Madrid, y en agosto.
Ni os imaginais la angustia y los miles de sentimientos negativos que se apoderaron de mí…. si hasta tuve que deshacer el trayecto en metro porque olvidé coger los justificantes, con eso os lo digo todo…. y encima por la tarde (aunque esto sería lo de menos) tuve que ir a descambiar los billetes, adiós vacaciones….
Eso sí, meterse en Internet es como un arma de doble filo, ya que lees opiniones en los foros de mujeres que se han hecho la amniocentesis han hecho y te ponen los pelos de punta, hay algunas más sádicas y morbosas que una peli de Tarantino, parece que se recrean con los diez minutos que dura la prueba, que leches, no hacen más que meter el miedo en el cuerpo.
Pero también me enteré de que existe un procedimiento que se llama FISH, en el que te analizan cinco cromosomas y te dan el resultado en 40 horas. Vamos, nada que ver con las tres semanas de angustia que te tienes que tirar sino con la amnio normal.
El caso es que me pasé tooooda la tarde llamando y rellamando a todos los hospitales, laboratorios y a mi compañía de seguros, y al final conseguí cita para el centro donde me había hecho la eco de los tres meses para el día siguiente (porque fue maja la enfermera, la de por la mañana me había dicho que no tenían hueco….).
La prueba en sí
A las dos en punto estaba yo en Serrano más muerta de miedo que otra cosa. Tuve que rellenar un papel con los datos, y todas las posibles complicaciones que podía tener la amniocentesis: aborto, rotura de bolsa, pinchar al bebé, hemorragia, pinchar el cordón, un asa intestinal… vamos, lo típico que una HISTÉRICA DE LAS AGUJAS quiere leer antes de ser ensartada por la tripa como un pincho moruno.
Me hicieron pasar al baño, y luego a una habitación. Llamé a David para decirle que ya entraba (pobre, él en Barcelona), y me hicieron descubrir la tripa.
La doctora fue muy profesional aunque para mi punto de vista, más bien seca. A lo mejor es una manera suya de escudarse, o de tranquilizar a las pacientes, no lo sé. Me aplicó el gel y el ecógrafo y ahí estuvimos viendo al bebé cómo se movía, y la doctora, con un lapiz, marcó en mi tripa un punto donde iba a pinchar. Imagino que sería lápiz en vez de boli para que no entrase la tinta en la piel pero CASI que duele tanto cuando me apretó que la aguja al entrar. Eso sí, un milagro de la vida: al notar la presión, no os podeis imaginar cómo el bebé dobló las rodillitas contra el pecho; la doctora me explicó que eso es el instinto de supervivencia, y que por eso es casi imposible pinchar al feto, porque ellos se apartan sintiendo que entra un cuerpo extraño.
Inmediatamente, la enfermera le pasó un tubo finito, imagino que una cánula donde dentro estuviese la aguja o lo que fuese, porque yo cerré los ojos y me clavé las uñas en las palmas de las manos. La doctora me dijo sólo “no hiperventiles, a respirar con normalidad”.
Y sí, para que os voy a mentir, doler, duele, pero dura el dolor… ¿unos diez segundos? Yo creo que lo peor no es eso, sino la grima y el saber que te están pinchando la pared abdominal y el útero. Pinchan como en dos partes, una, la piel, grasa y músculo (gracias a Dios, sin abdominales yo creo que entra mejor), y luego la parte interna, que notas como un empujoncito y que rompe resistencia algo duro. Más que doler, arde un poquillo.
Y cuando ya estás notando que el dolor remite un poco…. la doctora dijo “ya hemos terminado” ¿cómo, ya?. Lo que os digo, no duró más de un minuto, quizá menos, en extraer 1,6cc de líquido amniótico. Fijaos que yo pensé “pero si no me ha puesto ni una triste tirita en la tripa, y eso es todo??”.
Luego me hizo una eco para ver si todo estaba normal, y ella me dijo que creía que la NIÑA era sana, por el color del líquido y las medidas del cerebro y otras que estaba viendo. Eso me tranquilizó, cómo no. Y sin más, ni me mareé, me dijo la enfermera que saliese un ratito a la sala de espera para que me diesen el informe. Nada de estar en una camilla reposando, ni traumas ni nada de lo que yo me esperaba.
Volví a llamar a David para decirle que ya había pasado todo y que ya estaba sentada… Y SÓLO HABÍAN PASADO, CON ECOS Y TODO, NUEVE MINUTOS!!
Así que ya veis, yo rompiendo tabúes y miedos, que si os teneis que hacer la amniocentesis, pues que no es para tanto, vamos, no es tan fiero el león, como se suele decir.
Mañana os cuento la espera y el resultado de la FISH… pero os adelanto que si, que la niña está sana como una manzana, y que yo me siento super feliz!!
Disfrutad del veranito, un beso,
Lucía