Archivo de May, 2009
May 25, 2009
Hola a todos!
Os cuento, sin perder más tiempo, que ESTOY EMBARAZADA, ESTOY EMBARAZADA y ESTOY EMBARAZADA!!! Creo que si no me lo repito muchas veces, no voy a creermelo todavía, pero aún así, estoy muy feliz, nerviosa, y muerta de miedo a la vez.
Ni se os ocurra hacer lo que hice yo, que fue comprar un test de estos de farmacia y hacérmelo el miércoles, un día antes de tener que ir al médico. En mi (corta) inteligencia, pensé que por 24 horas, total, me saldría el resultado lo mismo. Lo que no pensé es que el doctor me iba a hacer la beta lo suficientemente pronto como para que el recuento de hormona fuese muy bajo.
Luego me he enterado (la sabiduría no es más que aprender de los palos que te llevas) que los test de farmacia, por lo general, no suelen ser muy sensibles los primeros días, y que por ejemplo, el famoso Predictor, sólo detecta la hormona del embarazo cuando tienes cuatro o cinco días de retraso.
Así que me hice el test, esperé como una tonta, y cuando ví que no había ni un atisbo de línea rosa, se me vino el mundo encima. Imagino que casi todas las que leeis este blog habreis experimentado alguna vez esta sensación, así que ni me molestaré en describirla, sólo os diré que sentí una gran opresión en el peso, y fue como si el mundo se me cayese encima.
Ese miércoles fue un día, sinceramente, de mierda: estuve depresiva e irritable con todo el mundo, incluso con la pobre niña, que no tenía la culpa de nada; sólo quería estar sola, en silencio y sin que me molestasen. Encima David se enfadó conmigo por hacerme el test, cosa que no ayudó a mejorar el asunto.
Total, que el jueves, después de una noche en la que al menos dormí tranquilísima, estaba a las ocho en punto en la Clínica esperando para que me sacasen sangre y me confirmasen mi triste designio. Al doctor no me atreví a decirle que me había hecho el test, pero es verdad que los últimos días ya no me había sentido tan hinchada, y al comentarle ésto, él me dijo que eso no era demasiado bueno.
Total, que me hizo sentarme a esperar a que me diesen el resultado, y así hablaba conmigo. Me pasé una hora leyendo “la última concubina”, libro que por cierto os recomiendo encarecidamente, y encontré una frase a la que me prometí a mí misma que iba a agarrarme. La cita decía más o menos que ante las dificultades, hay que ser como el bambú, que cuando viene las tormentas y los vientos muy fuertes, se dobla y bambolea, pero jamás se quiebra.
Así que cuando el doctor me mandó pasar, yo estaba decidida a preguntarle si podía repetir el tratamiento a los dos o tres meses. Lo que no me esperaba es que entrase todo serio, y afirmando con la cabeza (cosa que yo pensé que significaba que me daba la razón y que había dado negativo). Pero no, me dijo “que sí, que sí, que estás embarazada”.
Os lo juro: me pusé nerviosísima!! empecé a temblar y a tartamudear “no puede ser, no puede ser, me lo dices en serio, pero claro, no me vas a tomar el pelo con esto, ¿no?, ¿verdad que es positivo?”.
!Dios! Pobre el doctor, que paciencia tiene que tener conmigo… luego el lunes, que me repitió la beta, me dijo que si ya estaba más tranquila, que el jueves me había dado “un poquito de ansiedad” .
Total, que salí nerviosísima todavía, y ahí, en plena acera, ahí sí que me eché a llorar… cosa que no había hecho el día antes con el negativo. El doctor me dijo que me estaban haciendo la beta a los doce días, super pronto.. !por eso me había salido a mí negativo!
Fue todo un placer llamar a David, que me dijo que en el fondo lo sabía, y que me reiteró lo tonta que había sido por el disgusto que había pasado, y contárselo a mi suegra, que ese día era su cumpleaños.
Ahora tengo que seguir poniéndome Progeffik (progesterona), tomar el Dacortín por las noches (antiabortivo) y he empezado también a tomar vitaminas y ácido fólico.
Me van a repetir tres veces más la beta, para ver si los valores siguen subiendo de manera correcta, y si es así, el jueves 29 me hacen la primera ecografía.
Me encuentro genial, casi que soy más feliz cuando me revuelvo o me siento mareada… es como si entonces el embarazo se hiciese más real.. aunque de momento, para el resto de la gente siga siendo un secreto… más bien NUESTRO SECRETO
Un beso a todos!!
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May 8, 2009
Hola otra vez!!
Como os contaba, las molestias de la extracción me duraron más o menos un día, aunque me sigo sintiendo hinchada, pesadota, y he engordado unos dos kilos. Por lo menos, un efecto inmediato a dejarme de pinchar ha sido que no he vuelto a tener ganas de vomitar ni naúseas, que ya es bastante.
Al día siguiente de la extracción llamé como me habían prometido, y me explicaron que tenía 11 embriones tranquilos y calentitos en su líquido de cultivo. ¿no os parece mágico?
Esto es en sí el quid de la ICSI: el proceso parece muy simple, pero doy gracias a todas las personas, horas y esfuerzos que se han invertido hasta conseguir este misterio de la ciencia.
Lo que hicieron en estas 24 horas fue separar en “platillos” óvulo por óvulo, los limpian (yo he leido que en casos les quitan la membrana exterior, como si los pelasen, no sé si eso será lo que han hecho con los míos) e introducen en cada uno de ellos uno de los espermatozoides sanos del hombre.
Con el semen también hacen un análisis: lo limpian, separan el “pocho”del esperma fuerte y seleccionan los más válidos. Luego los dejarán en observación… a mí me viene a a cabeza cuando de niños envolvíamos judías en algodón empapado y los metíamos en un yogur, y luego estábamos yendo a verlos cada dos por tres para ver cuándo asomaba la hojita verde… pues algo así. El caso es que esto es pura biología, no se pueden garantizar resultados ni saber el porqué sí o porqué no, como es el caso de los dos óvulos míos que no se fecundaron.
Este sábado dos de mayo me hicieron volver a la Clínica para la implantación. Os tengo que reconocer que aquí sí que estaba nerviosa, pues me he acordado mucho del segundo tratamiento, que también contaba a priori con diez óvulos fecundados y en esos tres días se había parado la división celular de casi todos ellos y sólo quedaban los dos que me implantaron.
Dormí mal, pensando en que me presentase allí y me dijesen que tenían formas anómalas, o que no se habían dividido bien, y todo el proceso se fuese al garete. Pero no, menos mal.
Nada más llegar, el doctor nos hizo pasar a su despacho, y nos contó varias cosas, como que la calidad del semen de mi marido había mejorado, y que estaba muy satisfecho del proceso de división. Con un gráfico con fotos, nos fue explicando óvulo por óvulo en qué estado se encontraban y cuál era su calidad.
Lo normal es que el óvulo fecundado se divida ya desde el primer día de dos en dos células, por eso ellos saben descartar uno cuando observan que al segundo día sólo hay tres células (por ejemplo) porque eso significa que se está parando poco a poco, y que su división no es la normal. Yo tenía casi todos normales, y dos de ellos ya eran mórulas, es decir, esa bolita de células que parece una morita, y que según el doctor, es muy buena señal.
El doctor nos aconsejó implantar dos ese mismo día y congelar otros siete para un posible- futuro tratamiento. La segunda opción hubiese sido esperar otros dos días para así implantar los dos mejores de todos, pero hubiésemos perdido la opción de reservar el resto.
La implantación en sí es super sencilla. Me hicieron ir con la vegija llena, para ver bien el útero con el ecógrafo, me desnudé de cintura para abajo y me hicieron tumbar otra vez en la fatídica silla del otro día. El doctor, simplemente, con una cánula larga (tipo una pajita muy fina), introduce los dos embriones mientras ve en el ecógrafo el punto exácto donde los está implantando. A mi me hizo ver “una rayita blanca“, que según él, eran mis dos bichitos.
Luego, de manera totalmente profesional, una mujer se llevó la cánula al laboratorio para cerciorarse de que estuviera vacía, y depués me tuvieron cinco minutos tumbada. Al cabo de ese tiempo, ya te puedes vestir e ir al baño… y os prometo que da mucho miedo hacer pis, sé que es irracional, pero piensas que se te van a caer!!.
Las únicas indicaciones que me han dado es ponerme tres óvulos de progesterona al día, Progeffik, y una pastilla de Dacortín antes de ir a dormir. Esta píldora sirve para no abortar. Este fin de semana he estado de semi reposo, tumbada en el sofá y leyendo la Elle.
Se supone que ya puedo hacer vida normal, siempre y cuando no me dé por hacer ejercicios violentos, saltar o levantar mucho peso. A mi enanita ya le he dicho que mami no la puede coger porque está malita de la tripa, y con sus dos años, de momento, esta explicación le ha bastado para no tirarse en plancha sobre mi como hacen todos los niños.
Ahora tengo que esperar hasta el 14 de mayo para hacerme la prueba del embarazo… ay, ay, ay, ¿a que parece que ha pasado todo tan rápido? Pues sí, y este tiempo de espera es lo peor, pero yo intentaré relajarme viendo amigas, riéndome con los míos, leyendo…. e intentando ser feliz!!
Ya os iré contando, un beso!!
Lucía
May 7, 2009
Hola a todos, ¿qué tal estais?¿Cómo habeis pasado el puente?
Yo no he escrito antes no por estar en la playa (que ya me hubiese gustado), sino porque he estado bastante de reposo y con ciertas molestias. Os prometí que os iba a contar cómo fue el día de la extracción, que por cierto salió todo muy bien, aunque con sustillo incluido…
A las siete y media de la mañana estabamos clavados en la Clínica mi marido y yo. Él llevaba el botecito de la muestra entre la camisa y la piel, como nos habían recomendado, y yo estaba destempada, nerviosa y en ayunas desde las once de la noche anterior.
Enseguida me hicieron pasar a la sala de la extracción, y me dieron un gorro, una bata y unos protectores de pies quirúrgicos. Me hicieron tumbarme, y el doctor me explicó que lo primero que iban a hacer era ponerme una via salina en el brazo derecho.
Os juro que me hizo un daño terrible, y era un dolor como una quemazón que no se iba. Se lo comenté al doc, y éste me movió algo (la via, el esparadrapo, no sé, no quise mirar), y el dolor se fue en instantes…. pero para mi ya era tarde!!
Le vi que cogía unas gasas y que las pasaba por el brazo, y yo ahora reconozco que no sentía nada, ni caliente, ni mojado, pero empecé a pensar que me estaba saliendo sangre a chorros y me empecé a marear.
Ya os he contado que soy una cagona con las agujas y toda su familia, así que aunque me tranquilizaron diciéndome que no tenía ninguna aguja puesta, que era solo agua, yo empecé a sudar y a ver todo negro…
La verdad es que marearse en una mesa ginecológica, con un brazo extendido, las piernas en los estribos y en pelota picada es bastante complicado, pero ya veis, !un nuevo récord para mi! Me desperté con un chico que no sé de dónde había salido sujetándome las piernas (tierra trágame) y la anestesista poniéndome una inyección de algo en la vía…
El doctor me dijo que había tenido una bajada baso- vagal (o algo así), y que era muy peligroso, que lo tendría que avisar cuando me fuesen a hacer alguna intervención, o extracción dental o así… y que me había quedado con VEINTICINCO pulsaciones por minuto, y que con movimientos tan lentos del corazón me podía dar un paro cardíaco.
Así que de la intervención en sí no os puedo contar mucho más…. me lavaron con un líquido desinfectante, y me quedé adormilada hasta que ya había terminado todo (debieron chutarme pensando que era una histérica, imagino, jejeje).
Cuando me desperté, el doctor me llevó a otra camilla, las enfermeras me ayudaron a vestirme y en cinco minutos ya estábamos David y yo sentados en el despacho.
Al final me han sacado 16 óvulos (los otros cuatro eran inmaduros), y me recomendó seguir otro día más con el Zitromax, para evitar infecciones y llamarle al día siguiente para ver cuántos de esos óvulos, manipulados con los espermas de David habían prosperado.
Estuve todo el miércoles fastidiadilla, sangrando un poco (normal si piensas que te han perforado 20 veces los ovarios) y con dolores como menstruales y pinchazos. No eran muy fuertes, pero no se dejaron de notar ni con el Ibuprofeno que me tomé cada seis horas.
La verdad, si yo estaba así, no me quiero ni imaginar cómo debe doler hacerlo en la Seguridad Social, que no te ponen anestesia local ni nada. Serán cafres!! es como empastarse un diente a lo bruto, cómo se hacía antes…. Sólo por trances como el de hoy, pago a gusto todo lo que hay que pagar para hacerlo por lo privado.
Es una pena, pero así de mal vamos.
Mañana os cuento qué me dijeron…
Un beso!!
Lucía