Archivo de April, 2009

April 29, 2009

¡Cargada de folículos!

Hola a todos!! ¿Cómo seguís?.
Yo estoy bastante bien, aunque según van pasando los días, los nervios empiezan a aparecer, y es que lo “fácil” ya ha terminado, y ahora queda lo peor: los momentos de dolor y la incertidumbre de la espera.

   El lunes tuve que volver a la clínica a que me hiciesen una ecografía para controlar cómo iban creciendo los folículos. Se supone que en una menstruación normal, una mujer tiene en sus ovarios varios folículos, que vienen a ser como bolsitas llenas de líquido y con un óvulo dentro; cada mes, una de estas bolsitas revienta y deja salir al óvulo maduro, y si no se produce la fecundación, se desecha con la regla.

El viernes, en la última eco, me vieron unos doce folículos aún inmaduros. Se supone que para que un óvulo sirva para una fertilización tiene que medir un mínimo de 20 milímetros, y que cada día aumentan 2 milímetro más.

    La doctora había calculado que mi extracción sería para el jueves o el viernes, así que fue grande mi sorpresa cuando me dijeron ayer que iba a ser para este miércoles.
En esta ecografía se puso a contar los folículos !nada más ni nada menos que 20!. Y lo mejor fue el tamaño: tenía algunos de16 milímetros, pero también bastantes de 20, 24 y hasta uno de 27 milímetros…así que estoy a punto de caramelo.

Así me he sentido todo el fin de semana: hinchanda, con sensación de que me tiraba la tripa y unos dolores abdominales (leves) muy parecidos a los premenstruales: ¡si llevo medio kilo de ovarios dentro!.

También, para seros sincera, he tenido naúseas y ganas de vomitar estos últimos días, sobre todo por la tarde y después de merendar.; de hecho, he vomitado dos veces. Como podéis ver, son síntomas molestos, pero tampoco nada pesadísimo, doloroso o incompatible con una vida normal.

     La doctora me explicó que la extracción, como os digo, va a ser mañana miércoles, y que si todo sale bien, la implantación será este sábado dos de mayo. Me dijo que se corre el riesgo de que los folículos, al ser tan grandes, puedan explotar, pero que eso es lo que evita tambíén el Decapeptyl. Afortunadamente, la de ese lunes ha sido mi última inyección de Decapeptyl, y el Gonal me ha dicho que tampoco me hace falta.

Según ella, el ciclo está siendo muy bueno. La primera vez, en la que me quede embarazada de Ale, tuve 15 óvulos, y la segunda 10. En ésta, ella ve bien unos dieciséis, a ver si es verdad y tengo suerte.

   Si algo me gusta de esta clínica es que son muy pacientes y sinceros: no se andan con tonterías, ni intentan endulzar los posibles contratiempos. La doctora también me ha explicado que hay veces que existe la posibiliad de que el folículo, al pincharse, esté vacío por dentro, y que la calidad de los óvulos no se va a poder ver hasta el miércoles, cuando miren en laboratorio el resultado de la extracción.bloglucia1.jpg

  Mañana miércoles tengo que ir a la clínica a las siete y media de la mañana, en ayunas, con la “muestra” de David. Nos han dado un frasquito para ello. Supongo que no debe de ser plato de gusto tener que “hacer los deberes” a las seis de la mañana, pero como ya sabe lo que me espera a mí, pues el pobre no protesta. Y eso que está haciendo un proyecto en Bacelona, y llega esa noche y se va mañana a primera hora. Imagino que tengo mucha suerte de tener a la persona que tengo a mi lado.

   David tuvo que tomar también un sobre de un medicamento que dan para evitar infecciones de orina y se despertó ayer con el pecho brotado de alergia y con una leve diarrea: ¡dos de los efectos secundarios que podían darle!, pues anda que no es sensible,jejeje, si a nosotras nos tuviesen que dar todo lo que leemos!…Hombres.

   Ayer, a las ocho y cuarto me pinché mi última media ampolla de Decapeptyl, y a las ocho y media en punto, 35 horas antes de la extracción, me puse una última inyección que me han mandado comprar: Ovitrelle. Esta hormona es la coriogonadotropina alfa, y sirve para “madurar” los óvulos y que mañana salgan gordos y lirondos camino a convertirse en embriones espectaculares.

La inyección esta impone un poco, toda plateada y con pinta tecnológica… yo la llamo la “Robocop”, y me ha dado un poco más de cosa pincharme, pero nada, tampoco duele.
Por cierto, no sé si os comenté que el Gonal se extrae de hámsters chinos… jajaja, mejor no pensar el origen de tanta hormona y tanta química que me estoy metiendo en el cuerpo.

Efectos adversos del Ovitrelle: hiperestimulación ovárica, cansancio, dolor abdominal, dolor de cabeza, vómitos, vértigo, diarrea, depresión, irritabilidad, inquietud, dolor en las mamas, torsión ovárica, erupciones…. ¿veis por qué no sigo?

   Total, que me pinché, di un beso de buenas noches a mi hija (estos días estoy en casa de mis padres, así me ayudan y me dan mimos) y me fui a cenar a un italiano con mis mejores amigas.

A la vuelta, vomité un poco… y hoy he ido a la peluquería y me he depilado.

Así que ya veis… estoy totalmente preparada para lo que se me viene encima.

Mañana os contaré cómo me ha ido, ¡deseadme suerte!.

Un beso,
Lucía

3 Comentarios

April 21, 2009

YA NO HAY VUELTA ATRÁS

!Hola de nuevo a todos!

El viernes tuve la segun consulta en la clínica de fertilidad. Como os vais a dar cuenta, en el fondo, este proceso es muy rápido, y bastante simple una vez que estás metida “en el ajo”.

blog3.jpgLa doctora me había dicho que quería verme cuando me viniese la regla, entre el segundo y el quinto día, para hacerme una ecografía y comprobar que todo estuviese perfectamente. Es importante que te vean en esos días para comprobar que el Decapeptyl esté funcionando y se haya paralizado la producción de óvulos para el mes siguiente.

Y sí, todo está bien, y la verdad es que yo me estoy sintiendo perfectamente, no tengo ni nervios, ni mareos, ni dolores de vientre ni nada. Soy de la opinión que los efectos secundarios son un poco psicológicos, ¿sabeis?. Hay chicas que lo primero que hacen al comprar los medicamentos es leerse los efectos adversos, los aprenden de memoria y luego los somatizan uno a uno, y eso no me parece positivo ni para ti, ni para tu pareja.

La doctora me ha dicho que debo empezar ya con el Gonal, que es la hormona “gorda” de todo este proceso. Se define como la folitropina alfa que se utiliza para inducir la ovulación, es “foliculoestimulante” (que menuda palabra).

La imagen que se me viene a la cabeza a mi es una de esas máquinas plateadas de hacer palomitas. Echas el maiz, pones aceite, y empiezan a saltar las palomitas como locas.. pues eso es el Gonal: en vez de un óvulo, este mes produciré ocho, doce o los que sean.

Es decir, queridos blogeros, este mes, el sindrome premenstrual va a ser más grande que la prota de “Monstruos contra extraterrestres”, si es que la habeis visto… Y esta hormona si que es fuerte, la verdad. Es un medicamento con un montón de advertencias, casos en los que no hay que utilizarla y efectos indeseados. La verdad es que leer el folleto adjunto da mucho miedito,  hace que te plantees dejarlo a mitad, pero bueno, esta vida es de valientes, y eso es lo que somo nosotras, no?

Yo os cuento un poquito por encima lo malo, que lo bueno ya sabemos lo que es…. nuestra recompensa, nuestro regalo es una bolita rolliza, y por ella hay que luchar sin asustarse de todo esto:
Puede desencadenar crisis de porfiria (si ya se tiene), quistes en los ovarios, hiperestimulación ovárica, mayor incidencia de abortos,dolor de cabeza, reacciones a la inyección, náuseas, vómitos, aumento de peso, problemas de coagulación, casos raros y graves de alergia y no sé porqué, encima, pueden darse casos de embarazo ectópico.

Qué, ¿a que es lo más bonito que habeis leido últimamente? y encima eso no es lo peor…. lo que da más miedo es el precio!! Gonal 900 viene presentado como un inofensivo boli blanco y rojo. Se parece mucho a esos bolis que teníamos de niños, que tenían tintas de diferentes colores… ¿os acordais? Pues igual. Sólo que este boli vale más que cualquier compra semanal, como unos Manolos en rebajas o como muchos bolsos de marca… ronda los 500 euros.

Hay que pensar en ese 50% de posibilidades de que todo salga bien, y que pueda ser la última vez. O te agarras a ese pensamiento positivo, o es que ni lo intentas…
El miércoles vuelo a consulta, ya os contaré.

Un beso a todos: puede que la próxima entrada la escriba Mr Hyde, aviso ;)

4 Comentarios

April 8, 2009

VENCIENDO MIEDOS: EMPIEZO A PINCHARME

Y como todo llega, pues llegó el momento de volver a pincharse. Os puedo prometer, para todas aquellas que aún no hayáis pasado por la experiencia, que se pasa peor realmente antes de la inyección que el momento del pinchazo en sí. Pero vamos, me creo ya una experta (lamentablemente, eso sí), pues ha sido un proceso de lo más natural.

 

Esperé a que la niña estuviese dormida, me puse delante de la tele, en mi salón, y preparé todo de una manera bastante rápida; solo un pequeño temblorcillo y que aspiré más aire que un submarinista me “traicionó”, pero bueno.

 

En teoría el asunto es fácil. Hay que cargar la jeringuilla, romper una ampolla de cristal, aspirar el líquido e introducirlo en una ampolla con polvitos. Esto se agita, se carga otra vez la jeringuilla (es un mililitro, no os penseis), cambias la aguja por una de insulina, te limpias con agua oxigenada un trocito de piel al lado del ombligo y te pinchas la mitad ( 0,5). ¿A que suena fácil? ( y limpio, y rápido…).

 

Bueno, pues yo me tomo unos diez minutos de media, entre conseguir aspirar todo el líquido, cargarla sin que quede aire en el cuerpo de la jeringa y mirarme la barriga hasta que decido clavarme la aguja.

 

Os confieso un secreto: tengo una pequeña cicatriz en la frente de un día que decidí ponerme un piercing en el ombligo. Después de ponérmelo, fui a una farmacia para comprar una pomada anti- infecciones, y haciendo cola me desmayé pensando en que me habían clavado una aguja: me caí de cara, me desperté llena de sangre y me tuvieron que coser. Con eso os lo digo todo de mi miedo a las agujas.

 blog-encargo.jpg

Además, soy experta en desmayarme en multitud de sitios, sobre todo después de los análisis de sangre, pues sufro como una condenada, y sí, sé que es algo psicológico, y puede que hasta yo vaya predispuesta a desmayarme, pero es que no lo puedo evitar: empiezo a sudar, dejo de oir, la visión periférica se va fundiendo en negro y !plaf! caigo redonda como un muñeco de tela.

 

Mirad, de todas maneras la experiencia es un grado, y pincharse tampoco es tan dramático. Es más, mi objetivo de hoy es haceros reir, así que os voy a contar la primera vez que me tuve que pinchar, que eso sí que fue de juzgado de guardia.

 

Esa primera vez, el doctor preparó la solución para que yo me fijase cómo se hacía, pero yo estaba como Homer Simpson, sólo pensaba “aguja, aguja, agujaaaa…”, con el sudor cayéndome a chorros (también era agosto, que conste). El doctor tiene la costumbre de no cerrar la puerta del despacho, así que os podeis imaginar las caras de la gente que hubiese en la sala de espera cuando yo empecé a gritar lo que sigue.

 

OS JURO que lo que os cuento es cierto, aunque suene a comedia surrealista.

 

Lo ideal de que te pinchen, es que al menos puedes torcer la cabeza y no mirar, pero en este caso no fue así, ya que tienes que controlar lo que penetra la aguja y sólo pincharte la mitad de la jeringuilla.

 

Pues bien, el doctor me indicó que agarrase la jeringa con el índice en el émbolo. Yo era un puro caldo de gallina, y no os imagináis como temblaba. El doctor, quien no debía estar acostumbrado a histéricas como yo, me sujetaba fuerte la muñeca y me daba empujoncitos hacia la tripa

    “ !Ay, que me la clavas! “

    ” !Es que de eso se trata! “

 

Y en esos momentos de terrible angustia, giré el cuello, cerré los ojos y le grité ” Yo la coloco y tú me la clavas… ¡Clávamela tú! ¡Clávamela tú! “. El doctor no se rió, y yo, personita racional, periodista y conocedora del lenguaje, pensé en lo que acababa de decirle… y me la “clavé” yo de golpe. Eso sí, mis dos minutos en la camilla para recuperar el aire (y la verguenza) no me los quitó nadie.

 

Conclusiones de esa primera vez: uno, no sirve para nada decir “tierra, trágame”, no funciona. Y dos, si algo te da mucho miedo, haz algo que te dé mucha vergüenza… ésta última gana!!

 

Besos a todos y Feliz Semana Santa

1 comentario

April 7, 2009

PRIMERA VISITA, EMPIEZA EL BAILE

Por fin llegó la primera visita en el Centro de Fecundación. La verdad, que aunque éste haya sido el motivo principal de mi viaje a Madrid, he pasado una semana muy relajada y no he pensado nada en el tema hasta que me he encontrado en la consulta.

Todavía recuerdo como si fuese ayer la primera vez que fui, junto a David, a la clínica. Mirábamos a nuestro alrededor como Paco Martínez Soria en las películas que hacía de recién llegado del pueblo.

Lo mejor de todo es el trato humano de los doctores, simpáticos, sencillos y muy profesionales. La primera vez, después de una exploración y una charla de reconocimiento, el doctor nos dio una clase de Barrio Sésamo con fotos de colores incluídas “esto es un óoovulo”, ” esto un ovaaario” en el que nos hizo relajarnos y comprobar que, aunque ninguno de los dos hemos tirado por el campo de la Biología, hay lecciones de sexto de EGB que todavía no habíamos olvidado.

Después, el doctor (al que ya tratábamos de tú, lógicamente… ¿cómo vas a tratar de usted a una persona con la que llevas media hora hablando de sexo?) nos planteó todo mucho menos drástico de lo que yo me había imaginado, incluso nos dijo que parejas como nosotros podríamos tener niños por el método de siempre, pero claro, en probabilidades muy, muy pequeñas. Y ya que estábamos ahí, y que vimos que el precio no era tan exorbitado como pensábamos (tenía la extraña idea, igual que mucha gente, de que cuesta un par de millones de las antiguas pesetas), pues le dijimos que lo queríamos hacer ya, sin más pensar.

Y así nació Alejandra.

Y todo fue tan fácil y sencillo, que me llevé un gran batacazo con el aborto del año pasado, pensé que sería igual, y eso que me debo sentir muy afortunada, lo sé, pues hay muchas parejas que sólo consiguen un hijo después de muchos intentos fallidos.

El caso es que ahí estaba yo otra vez, y de pronto me he puesto muy, muy nerviosa, y no podía parar de hablar… ¿os lo podéis creer? y lo peor es que era consciente de ello, cosa que provocaba que siguiese hablando… La consulta la llevan un doctor y una doctora, y a mí me ha visto ésta última. Me dijo que era normal que estuviese así (uff!!!), que después de un aborto, esta vez iba a pasar más nervios y más miedo, y que no debía preocuparme. Me hizo una citología para ver los ovarios y comprobar el endometrio, y me soltó, a bote pronto, que a partir del día siguiente debería empezar a pincharme. La verdad es que esto es lo que peor llevo, lo que más miedo me da: las agujas. Tengo la cualidad de olvidar siempre lo malo, así que cuando empezó a sacar jeringuillas y agujas de diferentes tamaños (para pincharme y para hacer la mezcla del producto), me vino de golpe otra vez una especie de mareillo y sudor frio… !no soporto las jeringuillas!.  Aunque es un mal menor, el tener que pincharse, en comparación de tener un hijo, así que hice de tripas corazón, agarré con indiferencia el montón de jeringas y me las metí en el bolso con una gran sonrisablog2.jpg en la boca.

Empiezo a pincharme Decapeptyl, media ampolla todos los días. La doctora me ha recomendado que lo haga por la noche, después de acostar a la niña, para estar más relajada. Hay que ser bastante estrictos con la hora, no puedes hacerlo un día a las nueve y otro a las doce.
El Decapeptyl, para las que vayan a mirar en Internet, es Triptorelina, un análogo de una hormona natural que produce nuestro cuerpo y que se conoce como LHRH (cómo será de largo el nombre si la llaman por las siglas).


Hablando claro, este medicamento sirve para suprimir la ovulación, y así poder estimular los ovarios. Os explico: cada mes, producimos un óvulo, que al no ser fecundado, es expulsado con la menstruación.

Con el Decapeptyl, los ovarios no “sueltan” ningún óvulo, así que se hace un ciclo artificial; cuando tenga la próxima regla, empezaré a pincharme otra hormona para que en vez de producir un sólo óvulo, produzca diez u ocho, o los que sean.

Como reacciones adversas, este medicamento presenta (raramente) sofocaciones, cansancio y dolor abdominal o pélvico.

 

Como podéis ver, para las que aún no hayáis hecho ningún ciclo, tampoco es que te ponga de los nervios, irrite el carácter o te deje todo el día tirada por los suelos.

Ah! y su precio, ya que os cuento todo, os diré que cuesta alrededor de los 30 euros.

Mañana os cuento que tal la primera inyección, os dejo a todos con un chiste, espero que os guste.
Besos!

 

 

 

CHISTE: Un famoso profesor, experto en fecundación asistida, está dando una lección a sus estudiantes. “En estas dos probetas”, explica, “hay el fruto de las más avanzadas técnicas de bioingeniería: la solución contenida en la probeta A es una copia perfecta de un óvulo, mientras que la solución de la probeta B reproduce los componentes de un espermatozoide. Mezclando las dos soluciones, podemos crear una nueva vida humana”. “¿Podría darnos una demostración práctica?”, pregunta un estudiante. “Sí, pero no hoy”, responde el profesor. “La solución A tiene dolor de cabeza”.

 

Deja tu comentario