Silenciosa Laura
Pues ha resultado que sí. O sea, que lo tuyo con Mario Conde júnior no era sólo amistad. Lo avalan unas fotos en Baqueira Beret, donde merendabais besos y esquí, no sé si por este orden. Lo de vuestra amistad ya se sabía, desde hace semanas, incluso meses, pero no había fotos, y tú te empleabas en negar el romance o noviazgo, igual que negaste en su momento tu separación de Beltrán Gómez-Acebo, hasta el último minuto insostenible.
Eres, Laura, de negar los avatares de tu corazón, hasta que ya no se pueden negar. Entonces te pones el piloto automático de la sonrisa plácida, y hasta que el tiempo decida de nuevo. Eres la chica del “no”, que suele salir sí. Lo malo de los novios es que existen, que es también lo bueno, según se mire, naturalmente.
Comienzas el nuevo año con vida nueva, porque vuelves a conocer el amor, y no al costado de un hombre cualquiera. Mario Conde es hijo de su padre, que no necesita presentación, y uno de esos solteros de oro que nunca encontraremos en la cola nutrida del INEM. No arriesgamos mucho suponiendo que seréis una de las parejas de portada de la temporada, zona noble, porque reunís fama y apellido, pedigrí y percha.
Quiero decir que os vemos. Quiero decir que se entiende que os veáis. De modo que estás hoy, silenciosa Laura, entre Mario Conde júnior, que es tu futuro, y Beltrán Gómez- Acebo, que es tu pasado. Un Beltrán que, por cierto, también le ha pegado portazo a la soltería reciente, y ya almuerza besos secretos o no tan secretos con joven acompañante en algún Asador del Madrid del buen vivir. Pasa lo de siempre: el amor sí es eterno, pero con distintas parejas. Aunque tú a rachas digas “no”, que es sí.
2 Comentarios Enero 28th, 2010
