Admirada Arantxa
Estás en Pekín, y no como tenista participante, sino como profesional en asuntos concéntricos al deporte, en general, y al tenis en particular, que siempre ha sido lo tuyo. Pero más allá de esto, y de las muchas o pocas medallas que podamos traernos, eres noticia doble: estás lejos, porque obliga tu oficio, y estás cerca, aquí mismo, con jaleo de portadas, porque te vas a casar el mes próximo, y la boda viene con mucho enredo de polémica.
Según lenguas de malvado filo, José Santacana, tu prometido, no es buen fichaje para tu vida futura.
Dicen que en tu familia no le miran con los mejores ojos. Tu novio tiene treinta y pocos años. Se ha dedicado a “bisnes” varios, y parece que sí sois desiguales como pareja, pero tú sabes que el corazón tiene siempre razones que la propia razón ignora. La boda llegará si nada se tuerce, pero le quedan aún muchas vísperas hostiles, porque hay mucho empeño en la calle y en la prensa por revisarle el ajuar a Santacana, a ver si salen muchos o pocos trapos sucios. Te espera, pues, José, y tienes a tu lado en China a Rafa Nadal, que es tu relevo de campeonísimo en el tenis, pero sin faldita corta y con título de español más famoso en el mundo. Rafa y tú dais brillo y esplendor a la embajada española, a la que se han sumado los Príncipes de Asturias, al grito ya célebre de “A por ellos”. Pues eso, Arantxa. Pues eso, Rafa. “A por ellos”. Y luego ya veremos si la boda en el aire es o no es un triunfo.
2 Comentarios Agosto 13th, 2008
