Reaparecido Muñoz
Ha salido usted tres días de la cárcel, y esos tres días vienen a ser unas vísperas de la libertad que acaso le espera, cuando pase más tiempo y se cumplan más trámites. Por encima o por debajo de este acontecimiento, interesaba a la mucha España que anda atenta al chisme sentimental si usted se pasaba por el chalet de la Pantoja o no, si tenía cama en casa de sus hijas, si se veía, incluso, con su “ex” mujer, Maite Zaldívar. Lo primero que usted ha hecho ha sido asomar un rato por “Mi gitana”, que era una manera de dejar claro que sigue teniendo trato con la reina de la peineta, su novia de cuando el juez Torres, que instruye “Operación Malaya”, no se había cruzado aún en su matrimonio sin matrimonio. Otra cosa es que la reina de la peineta quiera seguir teniendo mucho, poco o ningún trato con usted. Pero, de momento, sí ha vuelto usted al nido de amor, y a bordo del coche de Pantoja, chófer incluido. Vendrán ahora interpretaciones de todo filo, y los habrá que defiendan que es la suya una visita de cortesía, porque con la Pantoja ya sólo tiene en común el pasado, y los habrá que ponderen que el amor está por encima de Alhaurín de la Torre y que la distancia no es necesariamente el olvido. Uno prefiere esperar, porque una cosa es un puente de tres días de libertad y otra cosa es la libertad plena, donde sí puede leerse en condiciones si el amor es amor o es folclore de intereses del momento. Lo que sí es cierto es que ha vuelto usted al amor de sus hijas, que es el que nunca caduca. Ellas le dieron la espalda, en su día, y ahora no. En fin, señor Muñoz, que ha vuelto a estar usted en familia. Aunque no sepamos bien hasta dónde llega o no llega su familia.
2 Comentarios Abril 16th, 2008
