Otra Palma de Oro para los hermanos Dardenne
11 de Mayo de 2005
Última jornada en la que se dio a conocer el discutible palmarés de Kusturica que encumbraba, con la Palma de Oro, a los hermanos Dardenne y su film “L’enfant”, un film notable que no figuraba sin embargo entre los favoritos de la crítica ni del público. Los belgas suman así su segundo triunfo máximo en Cannes tras la Palma obtenida por “Rosetta”. Mejor sentó el premio al mejor director para Michael Haneke por la turbadora “Caché” que coincidió con el dictamen de los críticos de la FIPRESCI. No hubo premios para Cronenberg, ni Wenders, entre otras lamentables ausencias, ambos con películas que hubieran merecido su lugar en el palmarés, pero, al menos, el Gran Premio del Jurado fue para Jim Jarmusch y su tan bien recibida como muy esperada “Broken Flowers”. La presencia en el jurado de la mexicana Salma Hayek y de nuestro Javier Bardem influyó, sin duda, en el doble reconocimiento al debut de conciencia fronteriza de Tommy Lee Jones, mejor actor y mejor guión. La presencia oriental se redujo a los últimos puestos de la lista con un Premio del Jurado para “Shangai Dreams” de Wang Xiaoshuai. Mayor extrañeza suscitó el premio a la mejor actriz para Hanna Laslo en el “Free Zone” de Amos Gitai, un film que acaba en la cuneta de sus pretensiones. El Palmarés de Kusturica se recibió sin abucheos, pero confirmó que los jurados optan siempre por abrir una tercera vía entre el público y la crítica. Desde luego, la Palma de Oro para los Dardenne resulta excesiva, aunque la película no da lugar al reproche. Lars von Trier se quedó fuera. El guión de Sam Shepard para el film de Wenders también. El poder de Cronenberg tras la cámara tampoco ocupó su lugar en el palmarés. Incluirlos de algún modo hubiera arreglado las cosas, pero estos desajustes, mezcla de aplausos y decepciones, se repiten año tras año. Sólo cabe recordar la Palma política de “Farenheit 9/11″ en un año, el pasado, en el que no se premió el “2046″ de Wong Kar Wai o la edición anterior, 2003, donde no hubo reconocimiento alguno, como ha vuelto a ocurrir, para el “Dogville” de Lars von Trier.
Pe. Llegada para presentar “Chromophobia”, de Martha Fiennes, la hermana de Ralph y Joseph que se estrena tras las cámaras, Penélope Cruz puso la cara guapa de la última jornada del festival de festivales y fue la belleza encargada de hacer entrega de la Palma de Oro para regocijo de su amiga Salma Hayek. “Chromophobia” es, por otro lado, un curioso historias cruzadas a la inglesa que cerró, fuera de concurso, la Sección Oficial. Pe comparte protagonismo con los también presentes Kristin Scott Thomas y Ralph Fiennes y otros cuatro personajes que representan un abanico de la sociedad británica. La cinta nos pasea por Londres, Escocia y la campiña inglesa para presentarnos diversos estratos sociales presididos por la insigne presencia del admirado Ian Holm que ejerce de juez retirado con fantasías eróticas. Pe, tras “No te muevas” ha vuelto a escoger un personaje difícil. El de una madre soltera, prostituta y enferma de cáncer. Tres dramas en un solo cuerpo que conforman el personaje más bajo en la escala social que sugiere este singular cruce entre el cine de Ken Loach y el de James Ivory. Pe y Holm entablan un juego perverso contratado por el segundo. Juegan a los médicos, paciente y enfermera, pero, al final, el juego desvelará su trágica verdad. Un digno broche final para este Cannes 2005.

