Hoy no os voy a soltar un rollo demasiado largo que veo que hay mucho material nuevo a comentar. Así que solo os voy a decir que este fin de semana va a ser uno de los más cargaditos del año en cuanto a cine de calidad.
Palomitas: “Monstruoso” y “Rambo4″ (aunque por lo visto en los tráilers será difícil comer mientras se ve).
Peli revelación del año y finalista al Oscar: “Juno”.
Otra que os obligará a salir del cine a los cinco minutos: “My way” (de todo hay que haber, aunque no ver).
Y una maravilla como pocas: “La escafandra y la mariposa”.
De esta peli quería hablaros.
De esta película hablaréis cuando la veáis. Porque es una película especial.
Una película narrada casi al 90% en cámara subjetiva a través de la mirada de un hombre inmovilizado de pies a cabeza y que solo puede comunicarse los párpados. “La escafandra y la mariposa” (Globo de Oro al mejor director y candidata a 4 Oscars) es toda una experiencia cinematográfica que te mete, quizá como ninguna otra película que jamás haya visto, en la piel del personaje protagonista.

Una historia de superación, de dignidad, un biopic de Jean-Dominique Bauby –quien fuera redactor jefe de Elle- que llega donde “Mar adentro” no se atrevió a llegar; que quizá llega donde ninguna otra película haya mandado al espectador, encerrado en el cuerpo de Bauby gracias a la ejemplar dirección de Julian Schnabel (y al tour de force con la fotografía del maestro Kaminski).
Espeluznante, amarga, incluso a momentos divertida. Y es que Schnabel, convertido en un artista global, sabe incorporar inteligentemente dosis de humor negro en uno de los temas menos humorísticos que uno pueda imaginar.
Vamos, que “La escafandra y la mariposa” es toda una experiencia cinematográfica que os dejará emocionalmente hechos polvo y cinematográficamente maravillados.
A lo nuestro:
UNIÓN EUROPEA:
Corto que mejora con los minutos y cuando se pilla el concepto –para los lentos como yo- mejora todavía un pelín más. Buenísima interpretación de Asier Etxeandía, que hace verosímiles algunas escenas que con un actor no tan bueno podrían haber resultado bastante mal. Como esa mirada de envidia sana a la madre con su niño. Por cierto, ¿cuántas veces habíamos visto esa escena antes?
Un guión ambicioso resuelto más que dignamente.
PROPIEDAD PRIVADA.
Con “Subir y bajar” ya hemos visto cómo tratar los malos tratos de una forma sutil a la vez que dura. No todos los malos tratos son a base de puñetazos; a veces, sin violencia física, la cobardía de los agresores también se traduce en menosprecio e indiferencia y de eso nos habla “Propiedad privada”. Un tema muy, MUY, difícil de narrar sin frivolidades y que en este corto se consigue. Afortunadamente no cae en lo que cae los cientos de cortos sobre el tema que se hacen cada año, aunque no se roza la elegancia del corto de David Planell. Correctas interpretaciones, quizá le falta un broche de guión.
NASIJA.
Duro retrato de la vida de la mujer en muchos países africanos. Sobrio, sin cursilerías ni recursos fáciles. Nos manda por streaming los aromas africanos, para lo bueno y para lo malo. Los europeos, o los no africanos, solemos creernos con el derecho de juzgar las otras culturas, sus costumbres y leyes. Quizá la pena de muerte sea tan aberrante que podemos juzgarla, pero siempre desde el estudio de la realidad de cada cultura. No podemos creernos más porque a nosotros haya cosas que nos parecen tabús o acciones impensables porque lo vemos desde nuestro punto de vista, con nuestros valores. Menudo rollo os estoy dando. Esto viene a que quizá el corto no ahonda lo suficiente en el alma de esos países africanos y que se queda con la exclusividad de nuestra visión. Naturalmente me parece aberrante el trato desigual a hombres y a mujeres. Pero en el corto me hubiera “gustado” saber más sobre la distinción.
Bah, pero esto ya sería una discusión sociológica. Así que en líneas generales estamos ante un buen corto, con una buena ambientación y grandes aciertos en focalización y narración.
LA ESQUINICA.
La laboriosa técnica de la animación en plastelina se pone aquí al servicio de una idea atrevida y que da con un corto muy corto que resulta simpático. No tendrá juego en la competencia entre los mejores cortos de animación del festival (seguro que alguno se cuela entre los finalistas) pero resulta una propuesta que ofrece un par de minutos amenos.
LA ESPERA.
Este corto es para paladares un poco sibaritas de lo “diferente”. Porque aquí todo lo que vemos es a dos tíos esperando, solo dios sabe a qué o a quién, en plano fijo.
Supongo que a través de este punto de partida y punto de llegada se nos querrán comunicar un montón de cosas. Quizá de la condición humana. Quizá del mundo actual. Quizá de todo un poco. Bien. Yo aplaudo toda decisión que sea incorporar ideas nuevas al panorama, aquí se hace, aunque a mi no me haya llegado lo suficiente.
EN EL INSTITUTO
Xavi Sala nos manda un contundente enfoque sobre una relación de pederastia. A principios de festival se seleccionó “El rapto de Ganímedes”, otro corto que enfocaba el tema con una perspectiva parecida, aunque “En el instituto” se va más allá y sin la necesidad de grandes puestas en escena. Plano, contraplano, y remate.
Este corto sí que cuenta cosas con poquísimas palabras.
EL VIAJE DE SAID.
Ganador del Goya al mejor corto documental en 2007 y paseado por algunos de los mejores festivales de cortos del país, “El viaje de Said” es otra buena apuesta en el betandwin de los finalistas. Nueva propuesta de animación en plastelina –técnica muy extendida gracias al boom de Artman- con un buen resultado técnico y un guión mucho más elaborado y menos cursi de lo que podría haber sido. Repito, los temas sociales son peliagudos de tratar; pero en “El viaje de Said” se atreven y convencen.
!Notable!
CAMBIO DE TURNO.
Un matrimonio en crisis por un desalojo y a los cambios de turno en el trabajo se les suma las pesadillas de su hija.
Notable dirección de actores, dirección de arte y buena puesta en escena para un corto que sabe transmitir la tensión de sus protagonistas. De momento es el corto que mejor juega con la tensión de los seleccionados para esta edición, o sea méritos extra para su realización, pese a un twist final algo refrito.
R.I.P.
Propuesta arriesgada, cruce de caminos de “La habitación de Fermat” y “El método”. Mejora por momentos y acaba resultando una producción competente dentro de la dificultad del ambiente que busca recrear, aunque a mí el planteamiento me sonó a visto. Otro corto con Álex González, en otra demostración del porque su carrera va a ir bien. Con más aciertos que resbalones (algún desliz de uno de los actores y algún plano algo fuera de lugar) y un guión que funciona, aunque yo no hubiera salido de esa habitación. Ahora que acabo de decir que cambio de tuno era el corto más tenso…
¿Qué tal R.I.P.?
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