
El otro día os comentaba que muchos de los mejores cortos producidos cada año son más que conocidos gracias a sus tours por los mejores festivales.
Cortometrajes como “La Guerra”, “Un hombre tranquilo”, “El Viaje de Said”… han dado más vueltas que un ventilador. Málaga, Cannes, Valladolid, Clermont Ferrant…
Y en esas vueltas está Fotogramas en Corto, como lo estuvo en el Festival Internacional de Benicàssim, el FIB (http://fiberfib.com/cortos/fib/2007/), en su sección paralela de cortometrajes, nacida hace siete años.
Por ahí corrían Quim Gutiérrez, Paco León, Verónica Sánchez, Koldo Serra, Eloy Azorín, Eva Hache…y yo mismo, invitado embajador de Fotogramas.
A parte de esa paella…el comité de selección nos tenía preparado un buen menú a base de cortos de calidad, entre los que destacaron piezas como “Reparación”, “Seis o siete veranos”, “El pan nuestro” o “Sálvame”, cortos que quizá podremos ver en Fotogramas en Corto. Aplausos extra se llevaron los premiados “Equipajes” (guión), “Sálvame” (actriz), “Banal” (segundo premio) o “In Between” (actor), algunos de ellos finalistas en nuestro festival el pasado año y otros que lo podrán ser en el que hoy nos ocupa; pero sobretodo se vio un corto magistral. Un corto de esos que se ven pocos. Sencillo y sin pretensiones, casi perfecto en todos los aspectos. Desde Rumania nos llegaba “The Tube with hat”, una maravilla de 24 minutos de Radu Jade, que se llevó el primer premio con todo merecimiento. Buscadlo porque vale la pena.
Las salas de proyección del FIB estaban llenas, éxito total por ver los cortos. Eso demuestra que el FIB no es un festival de música cualquiera, si no que es un evento cultural multidisciplinar envidiable, y que la elaboración del catálogo -salvo alguno que desentonaba- de cortos fue ejemplar.
Buena música. Buen cine.
Hace ya algunos meses de todo esto. Pero ahora, salido del Delorean de mi amigo el Dr. Emmet Brown, y recién empezado el IV Fotogramas en Corto, es el momento de dar las gracias a la organización del FIB. A Gustavo Navedo y demás miembros del comité de cortometrajes por facilitarnos el ¿trabajo? en todo momento por terres valencianes.
Porque somos bien nacidos y agradecidos y porque no nos importaría repetir, la verdad.
Veámos los últimos cortos seleccionados.
UNA NOCHE
Corto eficiente y sobria realización sin alardes. Convincentes interpretaciones que sitúan al espectador en su conflicto, un conflicto difícil de narrar pero del que aquí se sale airoso, sobretodo gracias a la fría fotografía y al pues compás narrativo.
PADAM
Buena dirección de actores, inteligentemente planificado y diálogos punzantes, realistas y al grano. No rompe los esquemas del cine, del género ni de los cortos, pero es sincero, simpático y funciona. Funciona bien; sobretodo gracias a unos protagonistas entonados en su justa medida. De esos que te dice: “Eh, puede irte bien”, y tan bien puede irle al corto si se lleva el Goya al que está nominado.
IMPECABLE.
Suele suceder que la animación en cortos, incluso la buena animación, va demasiado ligada a la técnica y poco al guión. Muchos cortometrajistas aprovechan su talento en animación para mostrar sus habilidades técnicas; tienen 10 minutos para demostrar todo lo que saben, quizá porque lo que quieren hacer es, simplemente, animar y por ello dejan de lado la historia. Bien, es una opción. Como quien tiene un book.
No es el caso de “Impecable”. Un impecable corto de animación en el que técnica y guión van de la mano y ninguna de las dos está por debajo de la otra y complementándose perfectamente. Incluso se da el gustazo de pegarse –como buen boxeador que es su protagonista- el gusto de un momentazo: la gota agua en suspensión. ¡Grande! Muy recomendable.
PUERTAS.
Un corto de esos llenos de buenos sensaciones pero que, como otros muchos, no saben del todo moverse (es muy muy muy difícil) por el filo entre las buenas sensaciones y el sentimentalismo con niño. Da la sensación de jugar demasiado al tocar la fibra, con el tema del abuelo muerto, y es por eso que se asoma al sentimentalismo.
El niño afina y desafina dependiendo de las escenas.
El corto va de más a menos. Es correcto. Sin más.
VITA BREVIS.
Tranquilo, solemne por momentos. Como una buena vida. Un corto que está a punto a puntito de caer en la norma número 1 de todos los manuales del guión –SPOILER-, la que dice que tu protagonista no puede suicidarse al final de la peli. Bueno, pues aquí no lo hace, aunque casi. Animación sencilla que funciona sin grandes pretensiones. Y eso es, precisamente, porque es de animación.
EL RAPTO DE GANÍMEDES
Provocador hasta la méluda, poniendo en foco la relación amorosa entre un hombre y un niño.
Un tema potente en el que no caben clichés y que el corto enfoca sin trampas ni sentimentalismos. Duro y sobrio en algunas escenas, flojea en muchas otras a causa de una realización un tanto precipitada y algún resvalón de los intérpretes. Con un mejor acabado hubiera dado mucho juego, y queda la sensación de que no acaba de saber qué hacer con sus propias reglas del juego.
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